Por Rubén D. Arvizu

«Mire de nuevo ese punto. Eso es aquí́. Es nuestro hogar. Eso somos nosotros. En él, están todos los que amas, todos los que conoces, todos de los que has oído hablar, todos los seres humanos que alguna vez fueron y vivieron sus vidas». Carl Sagan

La emblemática fotografía del planeta Tierra desde el espacio distante -el «punto azul pálido»- fue tomada hace 36 años -el 14 de febrero de 1990- a una distancia de 715 millones de kilómetros por la nave espacial Voyager 1 de la NASA mientras se acercaba al borde más alejado del sistema solar. El gran astrónomo Carl Sagan, fallecido en 1995, y presentador de la famosa serie de TV Cosmos, fue el creador e impulsor de los viajes de las Voyager, Tuvo la idea de que la Voyager 1 tomara fotografías de la Tierra y de sus planetas hermanos. Sagan sabía que esa escena mostraría a nuestro mundo como un simple punto de luz, «quiero que la humanidad vea la vulnerabilidad de la Tierra y que nuestro mundo natal es sólo una pequeña y frágil partícula en el océano cósmico»

El 13 de febrero de 1990, los ingenieros de la NASA y del Laboratorio de Propulsión a Chorro (Jet Propulsion Laboratory) en Pasadena, California, enviaron órdenes a la Voyager 1 para que girara sus cámaras hacia la Tierra con el fin de obtener la foto. Un día más tarde, se tomaron tres imágenes de nuestro planeta como un simple punto – entonces la NASA apagó la cámara de la Voyager 1 de forma permanente, para conservar energía para el resto de su misión durante las siguientes décadas en su continuo viaje interestelar, habiendo salido del Sistema Solar en agosto de 2012.

Tuve el gran honor de conocer personalmente a Sagan, durante una visita que hizo a las oficinas de la Sociedad Cousteau, en Los Ángeles, California en 1991, donde yo me desempeñaba como el Representante para América Latina.

Su presencia fue una sorpresa sumamente agradable para todos nosotros. Durante la charla que tuvimos con él en la sala de conferencias, salió́ a relación su programa Cosmos, y le dije que yo lo había traducido para su doblaje al español.

Quedó encantado con la noticia ya que había visto los resultados de esa versión doblada en México y le había parecido estupenda. Me invitó a que me hiciera miembro de su organización, The Planetary Society y que visitara las instalaciones del Jet Propulsion Laboratory, en Pasadena, que era el centro de control, junto con la NASA, del comando de las sondas espaciales, entre ellas las Voyager 1 y 2.

Estar en ese lugar fue una experiencia única, pues además de ver en las enormes pantallas las escenas que enviaban las sondas que se desplazaban por el Sistema Solar, escuché en varias ocasiones a Sagan en sus charlas y comentarios, que eran sumamente enriquecedores.

Para los amigos lectores de PERSPECTIVAS les presento mi grabación en español, con la clásica descripción que hiciera Sagan de nuestra casa común, ese punto azul pálido suspendido en un rayo de luz solar.