Gabriela Lazcano

 Esta semana hemos visto cosas que creíamos no volver a presenciar o que jamás imaginaríamos ver. No hay suficientes palabras para describir lo sucedido en el Salón Oval de la Casa Blanca. Indignante, repulsivo, denigrante. No es solo el hecho en sí, sino la actitud de todos los presentes. Parecía un salón de clases donde un solo alumno era el blanco de los ataques. Una encerrona. Bueno… lo fue.

Es difícil comprender en toda su dimensión lo que ese hombre sintió en esos minutos. No solo la soledad ante el bullying del que estaba siendo objeto, sino también la impotencia de no poder hablar sin ser interrumpido, el miedo ante la hostilidad del momento y, en especial, la agresividad de los dos barbajanes que lo señalaban y gritaban. Muchas veces, en familia, nos preguntábamos: ¿Qué se dirán? cuando veíamos a los líderes reunirse en conversaciones privadas. Ahora lo vimos. Pero estoy segura de que nadie ha hablado con tanta soberbia y falta de respeto como lo hicieron esos personajes.

No hay justificación ni argumento que sostenga semejante actitud. El país más poderoso del mundo está en manos de un par de locos, miserables seres humanos. Y como en toda buena comedia, los actos se suceden con una sincronía perfecta. Ahora, el nuevo apodo de AMLO es el “30”. Después de enviar—porque ya ni sabemos si fue deportación o qué— a 29 narcotraficantes a EE.UU., uno se pregunta: ¿Cuál es la prisa?

Se barajan varias razones: Los aranceles, El Mayo, la cooperación (sic). Creo que todos forman parte de un mismo proceso. México ya no puede ocultar la relación delictuosa que ha mantenido con el narcotráfico durante años. Es un secreto a voces. Callado por todos. Y tuvo que ocurrir lo que pasó—Trump y El Mayo—en un mismo lapso de tiempo para que comenzara a destaparse la cloaca. ¿Será suficiente? No lo sé. Todos los gobiernos han estado coludidos, de una u otra manera, con el narcotráfico.

¿Será suficiente para México? Tampoco lo sé. Pero de algo sí estoy segura: Lo que logré salir a la luz, por mínimo que sea, será un alivio para México. Lo que vivimos a diario es una brutalidad insoportable. Ignorar lo que sucede ya no es una opción. Este es el México de hoy.

Instagram: @lazcanogaby