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El México de Hoy / Las Elecciones Judiciales en México y el Espejo de Morena

Gabriela Lazcano

«Espejito, espejito… ¿quién es la más bonita del reino?» La pregunta obsesiva de la malvada reina en Blanca Nieves no era más que un intento desesperado por escuchar solo lo que quería, ignorando cualquier verdad que no encajara en su fantasía. Hoy, en México, ese espejo mágico parece haber sido instalado en Palacio Nacional y en las altas esferas del poder judicial. El gobierno de la llamada Cuarta Transformación (4T) y su brazo político, Morena, han creado un sistema donde solo se refleja lo que les conviene, especialmente cuando se trata de las elecciones judiciales y la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). 

El Espejismo de la Independencia Judicial

En teoría, los ministros de la Corte Suprema deberían ser garantes de la Constitución, imparciales y alejados de los vaivenes políticos. Pero en la práctica, bajo este gobierno, la designación de jueces y magistrados se ha convertido en un concurso de popularidad alineado con los intereses del oficialismo. 

Las últimas elecciones judiciales han estado marcadas por acusaciones de amañamiento, donde los acordeones—guías preestablecidas para favorecer a ciertos candidatos— han sido la norma. No es casualidad que los perfiles seleccionados coincidan con la visión de la 4T: ministros que, en lugar de ejercer contrapesos, asienten con la cabeza ante las decisiones del Ejecutivo. 

¿Dónde quedó aquel discurso de «al diablo las instituciones» si ahora son ellas las que se moldean a su antojo? 

## *Morena y su Espejo Distorsionado* 

Como la reina de Blanca Nieves, Morena solo quiere verse bella en su reflejo. Cualquier crítica es descalificada como neoliberal, conservadora o fifí. Los cuestionamientos a la falta de transparencia en las elecciones judiciales son tachados de ataques de la oposición, como si señalar irregularidades fuera un pecado en lugar de un derecho democrático. 

Pero el espejo mágico del poder tiene un problema: la realidad siempre se filtra. Aunque intenten controlar la narrativa, los hechos son tercos: 

-Candidatos afines por encima de los méritos

Se privilegia la lealtad al proyecto sobre la trayectoria jurídica. 

Procesos opacos

  Las discusiones en el Senado, donde Morena y aliados tienen mayoría, suelen ser meros trámites para validar lo ya decidido. 

Una Corte domesticada

Con una SCJN cada vez más alineada al Ejecutivo, los controles y equilibrios se debilitan. 

Y el Pueblo ¿Qué Dice?

   El cuento de hadas oficialista insiste en que todo esto es por el bien del pueblo. Pero en una democracia real, el pueblo no solo vota cada seis años: exige transparencia, rendición de cuentas y justicia imparcial. 

Sin embargo, cuando el espejito del poder repite día y noche que «todo está bien», es difícil que la ciudadanía perciba las grietas. Los medios críticos son satanizados, las voces disidentes minimizadas y las instituciones, poco a poco, se convierten en extensiones del proyecto político en turno. 

El Final (¿Feliz?) del Cuento

En el cuento original, el espejo termina revelando la verdad: Blanca Nieves es la más bella, por más que la reina intente negarlo. En México, tarde o temprano, la realidad también se impondrá. Las cortes no pueden ser eternamente complacientes, ni las elecciones judiciales un mero teatro de confirmación. 

La pregunta es: ¿cuánto daño tendrá que sufrir la justicia antes de que el espejo deje de mentir? Por ahora, mientras el poder siga preguntando «espejito, espejito» y escuchando solo lo que le place, la independencia judicial seguirá siendo… cosa de cuentos.