Señor presidente Andrés Manuel López Obrador, ya no queremos más violencia en ninguna parte de México. Queremos un territorio pacificado en donde nadie, ni mujeres, ni niñas, ni niños, ni abuelos tengan miedo de salir a la calle o a trabajar, que ya no se sienta temor o dejarle a la suerte la posibilidad de regresar a casa.
Cumpla su palabra señor presidente, realice eso que prometió en la campaña electoral. Es cierto, no nos chupamos el dedo y sabíamos que no era posible regresarle la paz a México, después de tanto y tanto daño que le hicieron las administraciones del PRI y del PAN. Pero el trato con la mayoría –que le dio el triunfo fue claro- era paz y que la estrategia debería ser diferente y humana.
Ya no puede evadir su responsabilidad, ni mucho menos ser indolente con tantas víctimas, porque usted y su 4T son responsables ahora. Deje de buscar culpables y comprometa al trabajo diario a los gobernadores que se duermen en sus laureles evadiendo su responsabilidad de crear policías confiables y a su vez a los municipales para que hagan lo mismo.
Nadie le puede negar que sus intenciones de terminar con la corrupción sean buenas, pero los abrazos ya no bastan ni sirven ante el cáncer de la violencia, los malos se ríen de eso y nos están ganando, el mensaje que reciben los malosos es que hagan lo que hagan, nada les va a pasar. Y que conste que no se trata de usar la macana a diestra y siniestra, se trata de cumplir la ley y que el gobierno que usted embaza cumpla con la Constitución, garantice la seguridad de los mexicanos.
Hoy hay familias de luto. Familias en desesperación porque no encuentran a sus hijos o hijas. Madres y padres que siguen buscando en fosas clandestinas, haciendo el trabajo de la autoridad.
De verdad señor presidente, ya no frivolice el tema, comprométase, cada instante es de vital importancia. Haga el llamado a cerrar filas a no dividir más al país, así seguimos siendo vulnerables y la cabeza es usted.















