La verdad, una de las más visibles “cualidades” de la Cuarta y su impulsor, Morena, es la ineptitud que se manifiesta en un desgobierno que ha opuesto al país contra la pared, en materia de salud, seguridad, economía y administración. 

Dirán que la pandemia no es culpa de los morenos, pero sí su mala administración que hoy se traduce en cerca de 300 mil muertos; la inseguridad crece sin que exista una estrategia de gobierno para combatirla, por lo contrario, la solapa y la protege; en economía, lejos de adoptar políticas públicas que salven empleo y unifiquen esfuerzos para superarla, propician la confrontación dentro y fuera del país que inhiben la inversión y, la administración pública se vuelve precarista, inepta y pareciera que su único fin es repartir dinero a fondo perdido para comprar votos y consolidar su estrategia. 

Y a pesar de ello, imponen el autoritarismo y la soberbia con lo que pretenden ocultar su ineptitud para gobernar, su ignorancia para tomar los caminos correctos para atender contingencias sanitarias, la violencia que asesina mujeres, hombres y niños, sumiendo al país en un baño de sangre mientras el desempleo y su precarización aumentan lo mismo que el crimen y la huida de mexicanos y capitales al exterior. Y todavía lo presumen “crecieron las remesas”. 

Por eso llama la atención la advertencia de Jorge Gaviño Ambriz, político que urge a desterrar la ineptitud con que se gobierna la alcaldía Gustavo A. Madero, desgobernada por Francisco Chiguíl Figueroa, lugar que concentra todos los males reflejados a nivel nacional, lo mismo que el servilismo de un sujeto que sólo administra de acuerdo a las órdenes que recibe del “centro” dada su incapacidad para hacerlo con autonomía. 

Ahí en GAM no sólo se registra uno de los mayores rezagos sociales y se exhiben los contrastes sociales y económicos que la administración actual es incapaz de superar, notándose cada vez más, el deterioro de los servicios públicos, el mueble urbano, la atención a urgencias y acciones contra el crimen. Es ahí donde proliferan “tienditas”, el narcomenudeo, el “renteo”, cobro de piso y los delitos patrimoniales. Pareciera existir, como sucede a nivel nacional, la connivencia de la autoridad con los criminales. 

Ninguna mejora, Chiguíl, encerrado en su oficina sin ver más allá de sus bigotes o del regenteo de su plaza en el IPN.  

Será por ello interesante ver hasta dónde es capaz Jorge Gaviño, quien llega abanderado por la alianza del PRD, PAN y PRI para diputado por el sexto distrito local, de la mano de una mujer, Carmen Pacheco Gamiño, quien pretende ser una alcaldesa responsable de su cargo, ambos con vocación de servir a los electores y no al gobierno, llámese local o federal. 

Ambos, profesionistas preparados en la administración se enfrentan a un entorno difícil, al peso del dinero de nuestros impuestos que el gobierno otorga en becas y pensiones que no siempre llegan a su destinatario y que se han vuelto notables por el alto grado de corrupción con que se administran. Hoy si hay de dónde escoger, al menos en Gustavo A. Madero donde la ineptitud es sello de Morena. 

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