La Refinería Olmeca Dos Bocas, en Paraíso, Tabasco, y uno de los megaproyectos prioritarios de la Cuarta Transformación, enfrenta “sobrecostos por miles de millones de dólares” y “está generando preocupaciones entre los miembros” de la empresa productiva del estado, Petróleos Mexicanos, de acuerdo con artículo de la agencia Bloomberg.

De acuerdo con el texto, titulado “Directiva de Pemex, dividida por sobrecostos en proyecto de refinería”,  la semana pasada, la junta directiva de la compañía estatal aprobó un mayor presupuesto para el proyecto, pero “la votación estuvo lejos de ser unánime”, según relata la agencia, con fuentes de personas con conocimiento de las deliberaciones, que pidieron no ser identificadas porque la información no es pública.

“Tres miembros votaron para rechazar el nuevo plan de gastos, dijeron. Y al menos un miembro que lo aprobó expresó su preocupación por la falta de rendición de cuentas en la gestión de costos. Al aumentar el presupuesto, la junta también eliminó la metodología utilizada para rastrear los costos del proyecto, eliminando lo que algunos vieron como un medio crítico de supervisión”, señala el texto, firmado por las periodistas Amy Stillman and Nacha Cattan.

Los voceros, tanto de la Secretaría de Energía federal, así como de Pemex, no respondieron a las solicitudes de comentarios solicitados por la agencia.

Este “choque inusual” en la sala de juntas de la plana mayor de la Refinería, de acuerdo con el texto, pone de manifiesto la medida en que el proyecto Dos Bocas pone a prueba las finanzas de Pemex y “devorando el capital político del presidente” Andrés Manuel López Obrador.

El presidente López Obrador, a lo largo de la construcción de la Refinería, ha elogiado continuamente el proyecto, calificándolo, además, como “clave” para su objetivo de acabar con la dependencia energética de México en materia de combustible.