Saludos amigos, esperando que todos se encuentren bien y sobre todo entendamos que el fútbol es un deporte que usamos para convivir, pasarla bien, la única institución que debe de estar por encima es nuestra familia, ningún escudo o playera lo amerita. 

De terror 

Ya no es necesario describir lo acontecido en el duelo entre Querétaro contra el Atlas en la Corregidora, la intensa lluvia de videos y fotos que presentan los medios y las redes sociales es más que suficiente. La pelea se originó porque los muy gandallas del Atlas, que ahora se hacen las víctimas y piden justicia comenzaron a agredir a las familias que estaban ahí.  

Tanto las barras de Querétaro y Atlas, junto con las demás de los otros equipos deberían dejar de existir, pero sobre todo las directivas deberían de hacer el esfuerzo por erradicar estas malas prácticas del fútbol.  

Ahora nuestro pelotari y presidente de la Liga MX, Mikel Arriola se mostró en sus declaraciones muy escuetas, solo al enfatizar que ya no habrá cabida de las barras como visitante; será difícil la tarea de erradicar estos grupos, pero podemos empezar por nosotros.  

El ex priísta ha intentado que en otros países se den cuenta del progreso que la Liga MX ha tenido desde su gestión, puedo decir que con estos acontecimientos es seguro que hablen de nuestro fútbol, pero del desconocimiento total de los directivos de cómo las barras viven cada partido.  

Así como Arriola enfatizó que ayudarán a las investigaciones, hay que criticar la gestión deplorable de Arriola desde intentar hacer un formato tipo NFL con los medios de comunicación en las finales; los juegos contra la MLS en donde nada bueno se puede sacar.  

La furia del gobernador 

El que está que ya no quiere saber nada, pero nada de fútbol es el gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri quien va hacer lo posible porque el estadio de la Corregidora no se vuelva abrir por un largo tiempo y si es posible quedarse sin fútbol, mejor.  

Y habrá un fuerte regaño por parte de don Kuri contra Gabriel Solares dueño de los Gallos y también por ahí a Mikel Arriola, los cuales son responsables y tendrán que trabajar en una solución que quite esta mancha en el estado.  

Tanta pasividad de Arriola va tener un fuerte regaño y que no solo se quede en escuetos mensajes.  

Mensaje 

Recordemos que estos malos ratos que se vivieron en Querétaro, nos enseñan cómo aficionados que cánticos argentinos o el “yo lo dejo todo por mi equipo” no nos representan.  

El fútbol son 90 minutos repletos de emociones, cuidémoslo y otorguemos el lugar donde se merece.