Las instituciones de educación superior enfrentan grandes desafíos que son de suma trascendencia para la vida nacional, dijo Teófilo Benítez Granados Rector del Centro de Estudios Superiores en Ciencias Jurídicas y Criminológicas (CESCIJUC). permanencia
“Es sabido que el desarrollo de la ciencia y tecnología de un país encuentra sus motores fundamentales en las instituciones de educación superior. El acceso y en un sistema educativo de calidad permiten el desarrollo profesional del individuo, lo que a su vez promueve el desarrollo económico de una familia, que luego se suma a una comunidad y después fortalece a un determinado sector productivo”, dijo el también Presidente del Consejo Doctoral Mexicano.
Benítez Granados dijo que en este momento, es imperativo, más que nunca “que la suma de virtudes en el conocimiento se trasladen a la creatividad productiva para formar un mejor país. Por ello, los desafíos que enfrenta la educación superior son fundamentales y no podemos perder el tiempo en ejercicios de corrupción, sostenimiento de intereses creados y discusiones dominadas por pasiones burocráticas”.
Más aún, el Rector de CESCIJUC aseguró que “la Universidad puede dar las soluciones que no proveen los grupos políticos”. E instó a que en ella se analicen los problemas que nos atañen, que se presenten foros de discusión plurales y abiertos, que se presenten las conclusiones de lo que es y de lo que puede presentarse como solución y que de ellas mismas surgan las soluciones”.
Sin embargo, Benítez reconoció que para ello, “la voluntad de la clase política gobernante debe ser muy amplia es este proyecto, porque no es fácil escuchar la opinión de quienes se han dedicado su vida al análisis y adquisición del conocimiento”.
Entretanto aseguró que entre los principales problemas que deben enfrentarse ahora están, entre otros, los desarrollos regionales desiguales, acces inequitativo al conocimiento científico y cultural, contrastes sociales marcados, competencia entre instituciones públicas y privadas, descalificaciones entre ambas, falta de articulación entre la investigación y docencia, contenidos educativos no actualizados, ausencia de práctica profesional entre los estudiantes, falta de compatibilidad entre el perfil de los egresados de educación superior y las necesidades del sector social y productivo, insuficiencia de recursos y otros.
De no resolverse problemas en el sector de educación superior el Rector prevé una inminente miseria por la dependencia económica, inequidad y desigualdad económica, dependencia técnico-científica, inmovilismo empresarial y democracia limitada, finalizó Teófilo Benítez Granados.















