• Jesús Ramírez Cuevas, coordinador general de Comunicación Social de la Presidencia de la República, sostuvo un diálogo magistral con Hugo Rodríguez Nicolat, director de Política Pública de Twitter en América Latina
  • Participaron en el último día del Seminario Internacional Virtual “Políticas públicas para la transformación social global en la era pospandémica”, organizado por el PUEDJS de la UNAM, que dirige John Ackerman

Redacción

Con el cambio democrático de 2018 en México, la sociedad ha vivido una “liberación de la información”, la ampliación sin restricciones de la libertad de expresión y, gracias a las nuevas tecnologías, también se ha convertido no sólo en receptora sino en emisora de mensajes, planteó el coordinador general de Comunicación Social de la Presidencia de la República, Jesús Ramírez Cuevas, quien, sin embargo, advirtió que se ha acentuado el asedio desinformativo al gobierno desde los medios tradicionales y las redes sociales.

Por su parte, Hugo Rodríguez Nicolat, director de Política Pública de Twitter en América Latina, dijo que “es un mito que el Internet sea el viejo Oeste”, en referencia a que no hay justicia ni leyes. “Twitter tiene reglas diseñadas con especialistas en materia de libertad de expresión y que revisamos constantemente. Reglas de seguridad, privacidad y autenticidad. Intervenimos cuando hay actos de violencia, incitación para hacerle daño físico a alguien, explotación sexual de menores o compartir imágenes íntimas sin consentimiento”.

En cuanto a las reglas de autenticidad, Rodríguez Nicolat señaló que son para detectar la automatización de cuentas o bots. “En este tema hay que tener claro los límites y derechos: la parodia, la sátira o los pseudónimos son derechos inalienables de todas y todos. El relator para la Libertad de Expresión de la ONU ha dicho que la protección del discurso anónimo en línea favorece la participación en el debate público”.

Ramírez Cuevas y Rodríguez Nicolat participaron en el Diálogo Magistral “Desinformación y libertad de expresión en el México contemporáneo”, realizado en el último de los cinco días del Seminario Internacional Virtual “Políticas públicas para la transformación social global en la era pospandémica”, organizado por el Programa Universitario de Estudios sobre Democracia, Justicia y Sociedad de la UNAM, que dirige John Ackerman.

Ramírez Cuevas, también periodista, mencionó que ahora hay medios de comunicación abiertamente críticos porque saben que no habrá consecuencias, despidos, censura ni persecución. Sin embargo, en contraparte, señaló que grupos de poder organizan “ejércitos pagados para manipular la información”.

Antes, el poder inducía y manipulaba un tema “controlando las redacciones” de los medios de comunicación. Ahora, abundó, se dan casos como la Operación Berlín, en la que organizaciones no gubernamentales, periodistas contratados, columnistas y comentaristas trabajan de manera sincronizada, con el mismo “sesgo editorial” o consigna.

“Esas son marrullerías que atentan contra la democracia porque quieren construir una realidad mediática fabricada. Algo que parece muy orgánico en realidad son construcciones mediáticas para manipular a la opinión pública”, dijo Ramírez Cuevas. Por eso, agregó, las críticas del gobierno a organismos como Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad, que reciben financiamiento privado. “Es importante transparentar cómo se hacen estas manipulaciones informativas para que la gente sepa que están coordinados con dueños de medios”.

Por su parte, Rodríguez Nicolat agregó que Twitter no cuenta con un editor, una persona, pues “la plataforma no favorece a nadie. Para esto existe un proceso colegiado de decisión basado en contenido y contexto”. Si se interviene, precisó, es en el “contenido que puede generar daño”, y aseguró que esa plataforma tiene “cero tolerancia” a la automatización y los bots.

Informó que cada seis meses Twitter publica un reporte de transparencia. “Es la plataforma más transparente para la investigación independiente, lo cual no ocurre con otras”. Además, dijo, elimina o suspende alrededor de 97 millones de cuentas cada seis meses por esas violaciones y no se beneficia económicamente de los bots.

“No se trata de intervenir contenido, sino de contribuir a elevar la calidad de la información”, señaló. Consideró que “el debate político no puede ser reducido a criterios tan vagos como verdadero o falso” y que “la única vía para detener la desinformación es más información, no menos información”.

Al final, Ramírez Cuevas y Rodríguez Nicolat coincidieron en que es importante la apertura de empresas y gobiernos para debatir, pues ello beneficia a la sociedad y es parte de las sociedades democráticas.

Más información y videos de las sesiones realizadas en el micrositio:

http://dialogosdemocracia.humanidades.unam.mx/politicas-publicas-para-la-transformacion-social-global-en-la-era-pospandemica/