• ¡Urge reforma en Derechos Humanos!

Guillermo Pimentel Balderas

Ahora que el presidente López Obrador está decidido a desaparecer a instituciones, principalmente autónomas, por flojas y porque “no sirven para nada”, y que “están al servicio de las minorías”; además, supuestamente, porque no le sirven al pueblo. Sin embargo no ha arremetido contra la vidorra Comisión Nacional  de Derechos Humanos (CNDH).

De acuerdo a la información publicada, AMLO quiere esfumar al  Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) y a la Comisión Reguladora de Energía (CRE). Enviará al Congreso de la Unión una iniciativa de ley para desaparecerlas.

En cambio, AMLO no quiere darse cuenta que la CNDH altera el espíritu de proteger a la población en sus garantías, refleja más una posición política que un compromiso con los derechos. O sea, en la CNDH se despliega un escenario que revela su menosprecio hacia las víctimas de violaciones a garantías individuales.

El Grupo Integral de Derechos Humanos (GIDH) «Lex-magister», por medio de un boletín de prensa, opinó que al interior de la CNDH, que debería ser autónomo, “hay una crisis interna, marcada por una gestión cuestionada de la presidenta Rosario Piedra Ibarra, quien amenaza la autonomía y la confianza en las funciones esenciales de la comisión”.

El presidente del Grupo, Jesús Rey Fierro Hernández, ha sido muy claro en sus declaraciones y en esta ocasión resaltó que hay una grave alineación con el interés federal y, la falta de autonomía, se hacen evidentes, especialmente tras la renuncia colectiva del Consejo Consultivo el pasado 23 de octubre, acusando a Piedra Ibarra de subordinarse al mandato presidencial.

Mencionó que la designación de Rosario Piedra marcó el inicio de una serie de desafíos para la institución, por ejemplo, recordó que el segundo Consejo Consultivo ha enfrentado tensiones al emitir conclusiones, consideradas adversas desde la perspectiva política del actual gobierno, revelando desencuentros y desgaste interno en el organismo.

“Existe un escenario de desprecio por las críticas constructivas. Piedra convierte a quienes emiten opiniones contrarias en enemigos, generando un ambiente hostil marcado por gritos, burlas y desprecio. La diversidad de opiniones se ve ignorada, evidenciando una falta de aprecio por la independencia de criterio, pero alterando el espíritu esencial que es proteger a la población en sus garantías”, expuso.

Fierro Hernández advirtió que en México se vive un caos en la gobernanza, incluida la protección de las garantías básicas, quizá producto del desconocimiento institucional en esta materia. “Los productos de comunicación y prensa que emite la presidencia de la CNDH reflejan más una posición política que un compromiso real con los derechos humanos, diluyendo la autonomía del organismo y atropellando a las personas víctimas de violaciones a sus garantías individuales; es un verdadero caos, pero sobre todo es un riesgo mayúsculo que podría colapsar una parte de la gobernanza en el país”, advirtió.

El doctor en derecho, reconocido con el Premio Nacional de Derechos Humanos 2017, hizo un llamado urgente al Congreso de la Unión para realizar una reforma a la CNDH, con una verdadera independencia legislativa. “La historia reciente exige una revisión profunda y un compromiso real con la defensa de los derechos fundamentales, porque de no hacerlo así, se corre el riesgo de colapsar una parte fundamental que se impulsó desde 1948 desde la ONU”.

Dice mi abuelita: El “Juguetito” de tren que inauguró el presidente devastó selva, cavernas y cenotes, hasta ahora. ¿Qué sigue?

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