Inicio Cultura Cultura / Los ninguneados

Cultura / Los ninguneados

Luis Mena Pantoja 

Como parte del Festival Internacional del Libro y la Lectura Semillas, organizado por la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, se realizó la presentación del libro Los ninguneados, de Fabrizio Mejía, editado por el Fondo de Cultura Económica. 

El autor precisó que esta novela relata la historia de dos de los hijos de Hernán Cortés -ambos llamados Martín-, el que tuvo con la Malinche y el que tuvo con su esposa, Catalina Juárez; y en forma simultánea, la de otro par de hermanos, Manuel y Fabrizio Jaramillo, la cual se desarrolla en los años ochenta, noventa y a principios del siglo veintiuno. 

Eduardo Limón, quien condujo la presentación del libro, destacó que esta novela tiene una construcción compleja, espesa y profunda, con múltiples capas, y un relato que separa y une a los personajes, y refleja la historia de México. 

«Para reflexionar sobre el proceso propio a través de la historia de personajes complejos y poderosamente humanos, y para reflexionar sobre el proceso del país, más en términos humanos que históricos, en términos profundos que atañen al lector, Los ninguneados, el trabajo más reciente de Fabrizio Mejía Madrid», expresó. 

«Esta novela tiene muchas capas, precisamente porque trata sobre la identidad, y qué es la identidad sino capas, y capas y capas. Ahí en la novela se pregunta que realmente somos: somos el apellido, somos el nombre, somos el lugar donde nacimos, somos la historia que recuperamos, no solamente la historia personal y familiar, sino a veces también la historia nacional, somos todo eso. Son esas capas las que nos dan identidad; sin estas capas no tenemos viabilidad en el presente, y no tendríamos tampoco viabilidad en eso que llamamos el futuro, que es eso que en este momento estamos haciendo, pero todavía no está», afirmó Fabrizio Mejía. 

En este sentido, aseguró que en estas capas del libro se desarrollan el presente y el pasado de la historia nacional, desde la época de la conquista, no vista como una historia de vencedores y vencidos, sino como la historia de un montón de gente defraudada y traicionada. 

«La historia se toma como un pretexto, como un paradigma, para hablar de los hermanos Jaramillo en los ochentas, y hablar también de esta extraña relación de hermandad, que tiene un componente de misterio. Cada uno de los hermanos tiene una manera de narrar, para justificar lo que dijo o hizo, y para sentirse dueño de su presente», indicó. 

Fabrizio Mejía indicó que sin ser esta una novela histórica, su relato está impregnado de un ambiente de revisión de la memoria y de las ficciones con base en las cuales vivimos los mexicanos.