Aleinad Mina
Hans Ruedi Giger artista multidisciplinar, nació el 5 de febrero de 1940 en Suiza, su legado se configuró con un estilo que mezcla el mundo tecnológico, las maquinarias, lo humano, la distopía, el erotismo y el ocultismo. Influyó en la escena del arte contemporáneo, sobre todo su obra se refleja en un surrealismo oscuro, de la pesadilla, que figura un universo distópico. Trabajó junto con Alejandro Jodorowsky y Salvador Dalí, pero su diseño más sobresaliente fue el monstruo protagonista de Alien en la saga cinematográfica. Nos proponemos exponer los aspectos biomecánicos que más destacan en el imaginario e Giger.
Su estilo biomecánico —acuñado por él mismo— es una síntesis de lo orgánico y lo artificial mecánico, principalmente las máquinas con lo humano. Su forma de expresión biomecánica es una respuesta al mundo en el que vive, como la coexistencia entre el hombre y las máquinas en la era postindustrial.
Así lo biotecnológico replantea la noción del cuerpo humano como una metamorfosis humana con las maquinas. Según Giger el hombre existe cada vez más en dispositivos tecnológicos, y las máquinas maquinas crecen tal como la naturaleza de manera descontrolada.
Giger explora el lado sombrío y tenebroso de la existencia humana y logra cristalizar sus mundos ocultos. La política del cuerpo Cyborg, los dilemas del humanismo, la entrada de la biología en tanto clonación, trasplantes y prótesis, así como los deterioros de las condiciones ambientales a través de bases atómicas, la contaminación o la superpoblación, su obra ilustra todas estas problemáticas que hoy son controversias éticas.
De ahí que un tema central en la obra de Giger es el cuerpo humano y su manipulación, la alteración plástica del cuerpo sirve como campo de experimentación sin autocensura, se halla literalmente penetrado por la tecnología. Por ello la presencia de huesos y metal representa la simbiosis qué hay entre anatomía y órganos con objetos mecánicos. Representa los aspectos más sórdidos de la vida como la muerte, la violencia y la tortura, además se detiene en lo macabro y lo terrible de la existencia, pero también nos hace ver que existen eso un toque de belleza y armonía.
En el escenario histórico en el que vivió, la tecnología y la ciencia son herramientas fundamentales para el cambio, el artista suizo lo lleva a un escenario de ciencia ficción en dónde la distopía se hace presente por los peligros que conlleva la ciencia, como la transfiguración de lo natural. Lo biomecánico se combina con sus inquietudes particulares como el sexo, lo mórbido, y lo deforme. Además del repertorio iconográfico y simbólico que se nutre de la ciencia ficción, la novela de terror y el ocultismo. Sin duda Giger es un artista poco convencional, el misterio de su obra hace que ésta sea acogida de manera diversa, a la vez repulsiva y fascinante.