Luis Mena Pantoja 

Como parte de la exposición “Una lógica de la belleza” de Francisco Castro Leñero, que se presenta en el Museo del Palacio de Bellas Artes hasta el próximo martes 16 de enero, se efectuará una innovadora actividad alterna dedicada a todo público, nacional y extranjero.

Esta activación mediada titulada “Explorando el mundo de Francisco Castro Leñero”, se realizará de martes a viernes hasta el 12 de enero, de las 13 a las 15 horas, en el Área de Murales de este recinto cultural, el más importante del país.

El coordinador de Investigación Educativa del Palacio de Bellas Artes, Heber Soto, explicó que uno de los objetivos de esta muestra retrospectiva es romper con la idea de que el arte abstracto es carente de sensibilidad y de sentido; y que cada una de las obras expuestas tiene un trasfondo biográfico y sensible del artista, en cuanto a la búsqueda de su propio lenguaje plástico.

Aseguró que el título de la exposición contrapone dos conceptos: uno ligado a la racionalidad y el otro referido a la subjetividad humana; y recordó que Francisco Castro Leñero, quien falleció en octubre de 2022, fue uno de los artistas abstractos mexicanos más importantes de su generación a nivel nacional e internacional, con piezas que captan sensaciones, emociones e ideas.

Resaltó que son este tipo de sensaciones las que se quieren mostrar al público con la activación mediada “Explorando el mundo de Francisco Castro Leñero”, con la que a través de dinámicas multisensoriales se propicia un acercamiento cinestésico a su obra.

Heber Soto indicó que más allá de elementos visuales se emplean otros métodos que permitirán al público evidenciar de manera sensible la obra de Castro Leñero. “Usaremos para ello sonidos, música, audios, texturas, representaciones gráficas y otros elementos”.

La activación mediada tiene varias etapas, una de estas pretende “abstraer los sentidos”, al enfocarse en presentar al artista desde su contexto histórico, y su pertenencia al mundo de la Ruptura, al lado de otros grandes creadores. Posteriormente, se guiará al público hacia el conocimiento del arte abstracto, cuya representación plástica carece de elementos formales que remiten a la realidad tal cual.

Existe otra etapa de la actividad en la que se pide al público que se relaje, tome asiento y cierre los ojos para preparar sus sentidos y recibir una serie de estímulos, con música y ejercicios de respiración que potencian su capacidad sensorial; y a este paso sigue una especie de reactivación de la memoria, en la que se brinda música y se cuestiona qué remite o hace sentir a los visitantes.

“Con los ojos cerrados, les entregaremos una textura para que los participantes experimenten qué es lo que tienen enfrente de sus manos. Lo mismo puede ser lija, tela o madera”, dijo.

Esta activación mediada busca despertar sentimientos y sensaciones con la obra de Castro Leñero, que utiliza al lienzo como un espacio de experimentación, lo que ayuda a comprender al público que el arte abstracto no es carente de sensibilidad, sino que representa ideas y conceptos de una manera simplificada.