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Cuatro palabras

Luis Mena Pantoja

En el libro Cuatro palabras (2026) Claudia Hernández de Valle-Arizpe aborda una pregunta esencial para cualquier poeta: ¿de dónde nace la necesidad de escribir? La respuesta está en la capacidad de observar el mundo, cuestionarlo y encontrar palabras para expresar sus contradicciones.

Entusiasmo, luz, lucidez y rabia. Son las cuatro palabras que la escritora mexicana recupera de una carta que Octavio Paz envió al poeta Pere Gimferrer en 1966. A partir de éstas reflexiona sobre la naturaleza de la poesía, sus impulsos y su capacidad para transformar la realidad.

Esta obra se presentó en la Ciudad de México el pasado 24 de octubre, en la Librería Rosario Castellanos del Fondo de Cultura Económica, con la participación de la autora y Roxana Elvidge Thomas.

El encuentro permitió acercar a los lectores a un trabajo que había permanecido inédito durante varios años y del cual ya se conocían algunos fragmentos publicados en revistas literarias universitarias.

Uno de los textos apareció en abril de 2021 en el Periódico de Poesía de la UNAM, bajo el título “Rabia. Literatura y pandemia”. En ese ensayo, Hernández de Valle-Arizpe parte de la carta de Octavio Paz para examinar sus significados y las posibilidades expresivas de cada una de las palabras citadas.

La rabia, por ejemplo, puede ser una emoción destructiva cuando permanece estancada, pero también una fuerza que surge frente a la injusticia, la pérdida o el abandono y que encuentra en la creación artística una posibilidad de transformación.

En ese recorrido aparecen referencias a Franz Kafka, Robert Louis Stevenson, Jorge Luis Borges, Wilfred Owen y Gesualdo Bufalino, entre otros escritores, donde la literatura funciona como un diálogo entre distintas épocas y experiencias, una manera de comprender las emociones individuales a través de las obras de otros autores.

En el libro Hernández de Valle-Arizpe plantea que la poesía no puede limitarse a una sola interpretación de la realidad.

“El poema no deja afuera a ninguno porque su condición misma se lo impide”, señala al referirse a la coexistencia del paraíso, el purgatorio y el infierno en la experiencia humana. La poesía, desde esta perspectiva, se mueve entre los extremos y encuentra en sus contradicciones una de sus principales posibilidades.

Claudia Hernández de Valle-Arizpe nació en la Ciudad de México en 1963. Estudió Lengua y Literatura Hispánicas en la Universidad Nacional Autónoma de México. Ha trabajado como guionista de televisión, maestra de literatura y coordinadora de talleres literarios. Fue becaria del Instituto Nacional de Bellas Artes en el género de poesía durante 1991 y 1992.

Es autora de una docena de libros de poesía, entre los que destacan Trama de arpegios (1993), Hemicránea (1998), Deshielo (2000), Perros muy azules (2012) y México-Pekín (2013). Su trayectoria ha sido reconocida con el Premio Nacional de Poesía Efraín Huerta, el Premio Iberoamericano de Poesía Jaime Sabines para Obra Publicada y el Certamen Internacional Sor Juana Inés de la Cruz.