«El Covid-19 en México puede afectar la salud de la economía por ello debe haber sumo cuidado y responsabilidad en la toma de decisiones (gobierno) y difusión (más-media).

Marzo es un mes donde (con la primavera) inicia la nueva temporada que incentiva el mercado interno.

Una emergencia nacional sin fundamento llevaría a prohibir concentraciones y suspensión de actividades sociales, artísticas, culturales, deportivas, religiosas, populares, turísticas, etc. afectando el consumo privado (donde de ene-nov) los bienes duraderos nacionales cayeron (-)6.3%. Ello puede aumentar el desempleo por la caída de ventas y aumento de inventarios.

El tipo de cambio depreciado (que en febrero cerró en $20.10) aumentará precios de productos e insumos importados.

Cabe destacar que el precio de pechuga de pollo aumentó 17%, jitomate 25%, frutas y verduras, 5.46%. La inflación en enero creció 0.48 y la anual, 3.24%.

El pánico provocado por Covid-19 no es propicio ante un escenario de estanflación (aceleración de inflación y estancamiento económico) para el IT-20″.

Este es el análisis de José Ignacio Martínez Cortés, coordinador de LACEN-UNAM y profesor del CRI-FCPyS en La Jornada.

https://www.jornada.com.mx/2020/02/29/economia/020n1eco