• Panorama social y económico es un reto, dice Úrsula Heimann
  • Recomiendan diversas medidas para que MiPymes sobrevivan
  • Estrategia clara y acertada, factor decisivo para seguir o cerrar

Juan García Heredia

Al señalar que «la compleja cuesta de enero» de este 2022 se prolongará varios meses, la consultora de pequeñas y medianas empresas SOLLIV advirtió que este tipo de negocios podrían enfrentar presiones en sus finanzas internas.

Así pues, dicha firma recomendó que las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes) tomen medidas como la depuración de gastos, comercio electrónico, diversificar proveedores y hasta analizar si el giro comercial es aún atractivo para las necesidades del mercado, a fin de  enfrentar la cuesta de enero.

De acuerdo con la directora de SOLLIV, Úrsula Heimann, consultora e investigadora especializada en diseñar programas de fortalecimiento para Pymes, el actual panorama social y económico es un reto para el nacimiento y desarrollo de pequeños negocios en México, sobre todo ante la mayor inflación que enfrenta México en más de dos décadas, las secuelas de la cuarta ola de Covid-19 y una débil recuperación económica.

De tal manera, alertó que los nuevos proyectos y los negocios de menor tamaño podrían enfrentar fenómenos como alza en costos de producción, equipos de trabajo fragmentados por Covid, distorsiones en las cadenas de distribución y bajas ventas, lo que podría derivar en presiones en sus finanzas internas.

Evidencia del complejo escenario para las Pymes es que de mayo de 2019 a julio de 2021 (periodo que incluye la proliferación del Covid-19 en México), cerraron 1.6 millones de empresas, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), indica SOLLIV en un comunicado.

“Por ello -dijo la especialista-, la definición de una estrategia clara y acertada puede ser el factor decisivo entre salir adelante o cerrar operaciones de manera definitiva”.

Por lo anterior, asegura que el actual contexto constituye una importante oportunidad para que las micro, pequeñas y medianas empresas del país implementen un plan estratégico para superar -e incluso aprovechar-, la presente coyuntura para renovar líneas de productos, simplificar procesos e incluso, reinventarse de manera profunda.

La asesora para Pymes enlistó una serie de medidas que deben implementar quienes encabezan un pequeño negocio o una pequeña empresa familiar, entre ellos, análisis autocrítico; cambios estratégicos; depuración de gastos; diversificar proveedores; nuevas formas de organizar las operaciones; comercio electrónico; financiamiento y capacitación.