La Comisión Nacional de Salud de China informó de 22 nuevos casos de COVID-19 detectados el lunes, 9 de ellos procedentes del exterior y 13 a nivel local, todos estos registrados en la capital, Beijing.

Beijing aumentó la semana pasada el nivel de respuesta a emergencias por el COVID-19 en un intento de frenar la propagación masiva de una nueva oleada del brote detectado en el principal mercado de la capital, que hasta ahora deja 245 casos confirmados.

Las autoridades dan por “controlado” este brote gracias a las medidas adoptadas para contenerlo, aunque hoy se informó de 4 casos nuevos más que en la víspera.

Por otra parte, continúan las pruebas de coronavirus para empleados de restaurantes, universidades y mercados de la capital, así como para trabajadores servicios de suministro de comidas y bebidas, supermercados y centros comerciales.

La capacidad para hacer test se ha duplicado en los últimos días con la llegada a la ciudad de personal sanitario y laboratorios móviles procedentes de otras provincias que pueden analizar hasta 230 mil muestras diarias.