La novedad en algunos puestos de la Lotería Nacional fueron los boletos para la rifa del 15 de septiembre de 100 premios de 20 millones cada uno. «Equivalente al valor del avión presidencial».

En kioscos de Paseo de la Reforma colgaban los «cachitos» verdes y blancos con la imagen del avión, pero, aunque el acontecimiento ha sido promocionado obsesivamente por el Presidente Andrés Manuel López Obrador, en los expendios no había más de 20 boletos y en la mayoría no había ni uno. Algunos vendedores todavía consideraban si participar o no en la venta.

Afuera de la Lotería Nacional sólo había boletos en uno de los dos expendios. «Es que no todos pueden pagarlos, porque cada boleto nos cuesta a 500 pesos y la serie cuesta 10 mil pesos y si no los vendes no se pueden regresar», dijo el vendedor que los tenía y que había vendido menos de una decena en todo el día.

El principal problema es el costo, afirmó también el responsable del kiosco ubicado afuera de la Secretaría de Bienestar, donde no había.

«Es más, la comisión será menos, normalmente nos pagan el 10 por ciento y aquí será del 8 por ciento. ¿Se imagina: más caros, menos comisión y no vas a poder devolverlos?», se quejó.