Juan García Heredia

Las remesas familiares desde Estados Unidos a México podrían caer 17 por ciento en 2020, con respecto a las enviadas el año anterior, debido a la crisis económica propiciada por el coronavirus o COVID-19, revela un análisis del área de Estudios Económicos de BBVA México.

De acuerdo con ese informe, al 31 de marzo Estados Unidos fue el país con más casos confirmados de Covid-19 en el mundo, con casi 180 mil personas, y tenía registrado cerca de 3,700 muertes por esta enfermedad.

«En varios estados de la Unión Americana se ha ordenado a la población permanecer en casa y no asistir a lugares concurridos, suspendiendo las actividades económicas y trabajos no esenciales», recalca la información añadiendo que el número de desempleados aumentará en forma significativa, lo cual afectará a la población mexicana que reside en esta nación «y también el envío de remesas que hacen a sus familiares y conocidos en México».

Según dicho estudio, el escenario actual perfila que se tendrán efectos económicos mayores que los observados en la pasada recesión financiera mundial de 2008-2009.

«Durante este periodo, el flujo acumulado a 12 meses de las remesas presentó una contracción de 20.8 por ciento, al pasar de 26,059 millones de dólares (md) en diciembre de 2007 a 20,640 md en marzo de 2010, cuando empezó a recuperarse el flujo de estos recursos a México. Fue hasta 2016, diez años después de iniciada la caída, que las remesas a México lograron superar el monto récord que se tenía en 2007», señala el análisis cuyos autores son Juan José Li Ng y Carlos Serrano, Economista Senior y Economista Jefe de BBVA en México, respectivamente.

Conforme al documento, «en 2019 el flujo de remesas a México fue de 36,046 md. Considerando el escenario en el que el impacto económico en Estados Unidos de la crisis por Covid-19 fuera superior a los efectos de la recesión financiera de 2008-2009, es posible que las remesas a México podrían registrar una caída acumulada de más de 21 por ciento en 2020 y 2021; asimismo, las remesas podrían tener una contracción de 17 por ciento en 2020, con lo que se ubicarían en un monto cercano a los 29,900 md».

Además, agrega la información, «el flujo de remesas le podría tomar más de 10 años alcanzar el monto observado en 2019, es decir, probablemente hasta 2028 se recupere un flujo anual superior a los 36,000 md».

En base al documento facilitado por BBVA, los estados que más se verían afectados por una disminución en el flujo de remesas, serían aquellos en los que estos recursos representan una mayor proporción de su Producto Interno Bruto (PIB), a saber: Michoacán (10%), Oaxaca (10%), Zacatecas (10%), Guerrero (9.9%), Nayarit (6.5%), Durango (6.0%), Guanajuato (6.0%) y Morelos (5.0%).