Un documental alemán alimenta la idea de que una de las imágenes míticas más conocidas de la historia antigua, el “caballo” de la legendaria Troya, pudo haber sido en realidad un barco de origen fenicio.

Según explica en ‘El misterio del caballo de Troya: tras la pista de un mito’ el arqueólogo submarino de la Universidad de Marsella Francesco Tiboni, no hay evidencias científicas de que el caballo, tal y como ha sido descrito y representado en el imaginario colectivo, existiera realmente.

“Todos conocemos la historia del caballo de Troya, pero lo que no sabemos es qué ocurrió realmente. No tenemos una idea exacta de cómo se produjo la destrucción de Troya y qué pasó esa noche”, comenta Tiboni en el documental dirigido por Roland May.

De acuerdo con las investigaciones del experto en embarcaciones de la antigua Grecia, la confusión entre barco y caballo se debería, por un lado, a que no hay ninguna obra en la que el caballo sea descrito claramente y, por otro lado, se habría producido una interpretación errónea de las palabras que lo describen.

La primera obra conocida en la que se habla de la leyenda del caballo de Troya es ‘La Odisea’ de Homero, el poema épico del siglo VIII o VII antes de Cristo en el que se cuenta cómo los griegos, liderados por Ulises, introducen un supuesto caballo lleno de guerreros en Troya y, así, ganan la guerra.