La llegada de migrantes que buscan asilo en el límite de México con Estados Unidos, en la fronteriza Tijuana, se ha incrementado en casi 300 por ciento, con albergues saturados y cientos de personas que duermen en las calles.

Los refugios se ven rebasados ante el incremento de migrantes, incluyendo mexicanos, desplazados por conflictos políticos y la violencia del crimen organizado, advirtieron este martes organizaciones consultadas por Efe.

La problemática ha llevado a decenas de familias de migrantes, incluidos menores de edad, a pernoctar en las calles de la ciudad e incluso acampar fuera de los albergues en espera de un espacio.

Enrique Lucero, director municipal de Atención al Migrante del Ayuntamiento de Tijuana, compartió a medios que esta situación es porque siguen llegando diversos grupos de migrantes a la ciudad, “sobre todo los mexicanos que siguen siendo desplazados por la violencia”.

Además hay grupos de haitianos que siguen saliendo de su país y aterrizan en Tijuana bajo el antecedente de que “aquí ya hay una gran comunidad haitiana establecida y eso les genera confianza”.