El índice de precios al consumidor (IPC) de China, principal indicador de la inflación, aumentó un 3.3 por ciento interanual en abril, por el 4.3 por ciento registrado el mes anterior, informó hoy la Oficina Nacional de Estadística (ONE).
La cifra es inferior a la prevista por los analistas, quienes habían pronosticado un incremento de la inflación de alrededor del 3.7 por ciento en el mes de abril.
Se trata del porcentaje de IPC más bajo desde septiembre de 2019 (que llegó a ser del 5.4 por ciento el pasado mes de enero), en un contexto de control gubernamental para contener la pandemia de coronavirus SARS-CoV-2 y de medidas de estímulo para reactivar la economía tras el parón provocado por el virus.
Esta moderación se debe sobre todo a “la consolidación de la tendencia de prevención y control de la epidemia” y a la aceleración “de la producción y de la vida”, según el estadístico de la ONE, Dong Lijuan.
Al igual que en meses anteriores, los datos de la ONE muestran que los principales protagonistas de la subida del IPC fueron los alimentos, que se encarecieron un 14.8 por ciento, frente al 18.3 por ciento de marzo.











