• Analistas consultados por Banxico, advierten que podría haber una pérdida de 174 mil plazas formales derivado de menor dinamismo de la economía  

La Redacción

La crisis causada por el COVID-19 (coronavirus) no solo ha afectado la salud de personas pues también tiene en jaque a muchos sectores, ante esta emergencia sanitaria, decretada por el gobierno federal se han registrado reportes de despidos injustificados en México. Algunas empresas han pedido a sus empleados firmen su renuncia o bajas voluntarias, esto ha sucedido pese a lo advertido por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social e incluso por López Obrador.

Analistas consultados por el Banco de México (Banxico) prevén que este año podría haber una pérdida de 174 mil plazas formales derivado del menor dinamismo de la economía. La Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado muestra una proyección de destrucción de puestos de trabajo y, al mismo tiempo, un nivel de desempleo de 4.78% de la Población Económicamente Activa para el cierre del 2020.

En México hay al menos 23 empresas acusadas por despidos injustificados. Incluso empresas como la operadora de restaurantes Alsea solicitó una “ausencia de 30 días sin goce de sueldo” a sus empleados, con el fin de “minimizar gastos” y “tratar de preservar los más de 41 mil 500 empleos” que ofrece a nivel nacional.

Sin embargo, la compañía que opera marcas como Burger King, Chili’s, Domino’s Pizza, El Portón, Starbuck’s y Vips no es la única con señalamientos por despido injustificado -temporal o permanente- sin indemnización de por medio. La compañía de renta de patines eléctricos Grin Scooter y la empresa de modelos pedagógicos Knotion, también fueron acusadas por despedir sin justificación e indemnización a 120 y 76 trabajadores, respectivamente.

A estos despidos se suman las denuncias en redes sociales y ante las Juntas de Conciliación y Arbitraje contra 20 hoteles en destinos turísticos de Baja California, Yucatán y Quintana Roo, que habrían despedido u obligado a renunciar a cientos de trabajadores por la caída de la ocupación hotelera. Cadenas de supermercados como Wal-Mart también han recurrido al despido de empleados.

OIT prevé crisis peor a la de 2008

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) prevé que la crisis de empleo por COVID-19 sea peor que la observada en 2008, misma que fue propiciada por el desplome del mercado inmobiliario en Estados Unidos, a partir del 2004. Los cálculos de la OIT indican que la crisis actual podría costar hasta 25 millones de empleos a nivel mundial, mientras que la crisis de 2008 barrió con un aproximado de 22 millones de trabajos en todo el mundo.

Gerardina González Marroquín, directora de la oficina de la OIT para México y Cuba, comentó que el impacto en el sector laboral será fuerte y puede crecer la informalidad y pobreza. “El mercado laboral mexicano se caracteriza por tener muchas micro y pequeñas empresas; hay pocas que son medianas y algunas grandes. También hay una alta informalidad y no se tiene un sistema de seguro contra el desempleo y con una pandemia como esta deben considerarse varios aspectos”.

Outsourcing empeora la situación…

El outsourcing también conocido como subcontratación de servicios es un esquema de contratación utilizado por las empresas mexicanas, este esquema es un inhibidor de la generación de empleos, al igual que provoca incertidumbre entre las personas contratadas, así lo advirtieron expertos.

Trabajadores asalariados sin derechos o con derechos laborales disminuidos, como el outsourcing; estarán en problemas, y tendrán que enfrentar en terribles condiciones la crisis social del coronavirus. El Congreso de la Unión tenia lista la reforma para regular y limitar el outsourcing, pero ha sido el senador Napoleón Gómez Urrutia quien le ha puesto el pie a dicha reforma quitándole prioridad a los trabajadores y dejándolos en la incertidumbre en estos momentos de emergencia sanitaria.

¿Qué hacer ante un despido injustificado?

Este tipo de despidos son una violación a la Ley Federal del Trabajo, en caso de un despido injustificado por el COVID-19, el trabajador afectado puede interponer una denuncia ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje. También pueden interponer una demanda ante la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (PROFEDET), hasta dos meses después de la separación de su cargo. Para dudas, quejas y denuncias, funcionarios pusieron a disposición de la población el número de la PROFEDET 800 9117877 o al 8007172942.