Víctor Gutiérrez Juárez
El fin de semana pasado visité la alcaldía Xochimilco y en el crucero que llega hasta el centro de esta demarcación, estuve observando a un policía que dirigía el tránsito. Pude observar su gran dedicación, sacrificio y coordinación al tratar de darle paso a los automóviles que viene y van en ese crucero, por cierto, muy peligroso, por la gran cantidad de automóviles que pasan por ahí. Si estimado lector dije, sacrificio, debido a las altas temperaturas que se están dando en la Ciudad de México, que casi rayan los 40 grados centígrados. Al irme acercando al guardián del orden, escuché la gran cantidad de recordatorios a la mamá de este policía cumplidor, entro otros insultos que omitiré por respeto a usted amigo lector, este elemento trabajaba con gran pasión en darle circulación a todos y tratar de ser equilibrado; pero a la mayoría de los automovilistas no los tuvo satisfechos.
Traté de acercarme lo más pronto posible, para no interrumpir el estupendo trabajo que estaba realizando, para saludarlo y felicitarlo. Una vez que me alejé, se me vinieron a la mente algunas preguntas, que, al investigarlas, me llevaron a la triste realidad de las condiciones laborales de los policías en la Ciudad de México.
En principio, la primera desventaja que enfrenta un policía, es que es una profesión que carece de popularidad y respeto. Como dice el dicho popular, pagan justos por pecadores, ya que, algunos de ellos han caído en las tentaciones de la extorsión, corrupción y violencia. Pero esto no es todo, datos de la propia Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, un policía gana, en promedio de 13 mil 187 pesos mensuales, las prestaciones varían, pero suelen ser mínimas.
Los turnos son de 12 horas, trabajando con mucho estrés, además de esto horario inhumano tienen que buscar un lugar para comer e ir al baño, pues la secretaría los lanza a las calles sin espacios designados para ello. De la alimentación ya ni hablamos, la mayoría de los elementos tienen obesidad. La educación es lamentable, ya que una vez que salen de la academia de policía, es difícil que puedan lograr estudios superiores, y esto significaría sacarlos de operación.
Estas instituciones policiales se mueven y operan de manera jerárquica, es decir, las ordenes no se cuestionan y estas siguen la ideología de los gobernantes y mando policiales. Hacer cambios en condiciones y preparación para los policías no dan votos y por lo tanto está muy lejos la dignificación a esta profesión. Hay tantos temas de que hablar sobre las condiciones de trabajo de los policías que, esta columna podría tener una segunda o hasta una tercera parte, con decirle amigo lector que al seguir haciendo mi investigación, me encontré con un programa de discapacidad y bienestar (Caprepol) del Gobierno de la Ciudad de México para los policías, el cual revela que, al completar el ingreso económico de aproximadamente 208 policías y bomberos pensionados por discapacidad permanente, cuentan con una pensión de 5,900 pesos mensuales.















