Bernardo López

Esperemos que el segundo ahuehuete que fue plantado en Paseo de la Reforma logre adaptarse y retoñar, a pesar de ser un blanco de intereses que impiden su desarrollo -como sucedió con el primer ejemplar- porque no es ninguna casualidad que una persona intentara dañarlo al colocarle cemento en su base.

Las autoridades ya investigan al autor material que ingresó, burló la seguridad y con ayuda de una escalera y herramientas colocó cemento en las raíces, “trato de hacerle el mayor daño posible”, dos días después de que fue plantado el ahuehuete sustituto, el 21 de mayo pasado; ¿quién en su juicio intentaría dañar a un árbol?

Los presentantes del gobierno de la ciudad también señalaron que la presencia de follaje verde en el ejemplar, significan que “El árbol está vivo y está siendo cuidado y va a seguir siendo cuidado en dos sentidos: uno, cuidar su desarrollo con el apoyo de expertos y, por otra parte, cuidar que no sea objeto de ataques como el que sufrió”.

Es de aplaudir que para cuidar el árbol se le colocaron sistemas de riego constante, porque, como lo dijimos en anteriores entregas, esa especie requiere de una fuente perenne de agua, pues se encuentra cerca de ríos o lagunas; así como un monitoreo constante por parte de “personas expertas en esa especie”, porque no se puede permitir que otro ejemplar vuelva a ser dañado de manera deliberada.

Si el ahuehuete se encuentra asediado y con mucho estrés, que posiblemente sean los factores de su follaje ocre, con mayor razón se le debe dar vigilancia las 24 horas, para evitar otros ataques o embestidas de vehículos, como en el caso del primer ejemplar, cuando personas en una camioneta perdieran el control e invadieran el espacio del árbol y afectaran los tensores, a tan sólo tres días de su instalación, además de otro percance, relacionado con un coche, aunque no se arriesgó al ejemplar.

Se debe repoblar a la ciudad con flora nativa -porque la fauna endémica no cuenta con los elementos para sobrevivir- además que se encuentra amenazada por la introducción de ejemplares exóticos, que pueden exterminarla, y que rompen con el equilibrio del ecosistema, pues ya no se ven abejas, abejorros, colibríes o mariposas.Qué importante es darles los espacios a los polinizadores, porque se les garantiza un lugar donde puedan realizar su labor, además de brindarles la oportunidad de reproducirse. Habría que agradecerles el trabajo fundamental que realizan para que nosotros podamos comer.