Bernardo López
Resulta extraño que en última instancia se retirara de la escaleta el formato “Cara a Cara” del tercer debate de los candidatos que compiten por la Presidencia de la República, pues esa confrontación le permitiría a Xóchitl Gálvez contrastar ideas directamente a la doctora Claudia Sheinbaum.
De acuerdo a las versiones difundidas, los representantes de los tres aspirantes se impusieron y acordaron por unanimidad hacer cambios al formato del tercer debate, enfocados en el cuarto segmento donde serían preguntas cara a cara, en los temas: democracia, pluralismo y división de poderes.
La escaleta original contemplaba que los aspirantes se realizaran preguntas de forma directa; sin embargo, los representantes argumentaron que, al ser tres los participantes, el tiempo podría estar distribuido de forma desigual. Por tal motivo fue que se eliminó el formato que ya había sido aprobado por el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE).
Puede que haya razón en los argumentos, sin embargo, ¿Por qué la candidata de la oposición perdería la oportunidad de lanzar sus más certeros golpes a la doctora, en ese instante donde las dos podrían tener una confrontación de ideas con mayor soltura y libertad?
¿Será que Xóchitl Gálvez ya tiró la toalla? Si no es así, entonces cuál sería la razón de que la candidata del PRI-PAN-PRD desistiera. Otra posibilidad podría ser respondida por los resultados del segundo debate, en el que la candidata logró un mejor desempeño -en comparación con el primer enfrentamiento- pero que no cambió el rumbo de las tendencias.
Por el lado del candidato Jorge Álvarez Máynez -quien ya se ha logrado colocar en segundo lugar en encuestas de medios de comunicación y en ejercicios electorales universitarios- también tenía una buena oportunidad para ratificar su posición y tomar ventaja al estar fuera del foco de la confrontación entre las dos candidatas mujeres.
Xóchitl Gálvez comentó que sí quería un enfrentamiento cara a cara con la doctora Claudia Sheinbaum, pero sin Jorge Álvarez Máynez, porque, según ella el candidato interfiere en su confrontación con la candidata puntera.
Hubiera aprovechado la oportunidad a pesar de tener que ocuparse de los embates del candidato Máynez; la contundencia en su participación y superación de la adversidad le brindarían una imagen de luchadora invencible, frente a los electores, pero da la percepción de que ya no quiere continuar con la contienda.















