Rafael Lulet 

De nuevo en tela de juicio el caso de la Línea 12 del Metro en la CDMX, a un año sigue sin haber culpables, y la ex directora Florencia Serranía, quien es premiada por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) con el nombramiento como integrante del Comité Externo de Evaluación del CIDESI, donde estuvo presente en dicho evento Claudia Sheinbaum. Durante su tiempo como titular del Sistema de Transporte Colectivo (STC), hubo un incendio en las instalaciones de Delicias, un choque y el desplome en la estación Olivos, dejando un saldo de 26 muertos y 151 heridos. 

Por otro lado, la empresa noruega, Det Norke Veritas (DNV), contratada por el gobierno de la CDMX, para realizar una investigación de peritaje por el colapso del tramo de la línea dorada, presentó el informe respectivo a un año de la tragedia, con esto, saldríamos de dudas, si los pernos fueron realmente los responsables del desplome de las vigas de la estación Olivos, dejando con ese planteamiento un problema de construcción, señalando con ello a Marcelo Ebrard o fue por la falta de mantenimiento, que siendo eso, una clara culpa de la presente administración y a su ex directora, Florencia Serranía. 

Pero pese a la entrega del informe de la empresa noruega, no quiso Claudia Sheinbaum darlo a conocer, ¿Qué esconde?, su ¿Culpabilidad acaso?, se le olvida que dicha investigación fue pagada con recursos públicos, y su deber es darlo a conocer, lo único sorprendente del caso en su molestia, además de demandar a DNV, porque no le gustó los resultados, los cuales no fueron como lo quería, y por eso, requiere de ingenieros a modo, para usarla en su plataforma política y presumirse como una buena gobernadora después, cuando eso lo sabemos: no lo es. 

Cómo es posible que deje sin efectos de culpabilidad a Serranía y todavía peor, el premiarla con otro cargo, sin olvidar haber tenido a la hija dentro de las becas otorgadas por Conacyt, a la par de Mariana Imaz Sheinbaum. Es claro, los subejercicios llevados a cabo por la jefa de Gobierno al principio de su administración con el propósito de quedar bien con López Obrador, para así, convencerlo de ser digna candidata natural de Morena a la presidencia del 2024, y en el caso del STC, arriesgando la seguridad de los capitalinos, donde se mueven 4.6 millones de personas diariamente.  

Hasta el momento, los habitantes de Tláhuac, se encuentran pasando las de Caín, con el transporte emergente de los servicios de RTP y Metrobús, para movilizarlos, y el tráfico de automóviles por lo complicado que se volvió esa zona, pero la pesadilla aún no termina porque aún no se tiene una fecha establecida de cuando culminará las reparaciones y claro, la entrega funcional de la línea 12, y por esa circunstancia, esa zona de la Ciudad de México quedó peor en comparación del 2012 antes de empezar las obras de construcción de la misma. 

Pero pese a la mediocridad, la cual era notorio en el metro, la Jefa de Gobierno, ha negado a la fecha la falta de mantenimiento en ese periodo, pero con el dictamen final de la empresa DNV, y el negarse a entregarlo, se presume ser esa la falla principal y posiblemente la razón de no querer publicarlo, porque eso sepultaría sus deseos de llegar a ser candidata presidencial y exoneraría al mismo Marcelo Ebrard, contendiente directo de Sheinbaum y con muchas posibilidades de posicionarse para el 2024.