Pedro Flores
México está viviendo una etapa histórica en donde se nombran a héroes nacionales por llenar espacios demagógicos, tenemos a un hombre que vive en Palacio Nacional y que se dice juarista, quien también vivió en ese recinto, pero que olvida que el oaxaqueños dijo una vez: “no abuses del poder, humillando a tus semejantes, porque el poder termina y el recuerdo perdura”, y hacía notar que “no deshonra a un hombre equivocarse, lo que deshonra es la perseverancia en el error.
Los que dicen saber de literatura califican a un autor llamado Franz Kafka como el rey del absurdo, aquel que actúa contrario a la lógica o a la razón. Quienes lo conocieron en persona lo señalan como alguien con un perfeccionismo obsesivo, no aceptaba errores, como lo hace alguien ahora que, a pesar de tener en 37 meses de gobierno, 37 cambios en el gabinete, se justifica diciendo que: no todos resisten la tentación del dinero, del poder y actuar con austeridad.
Franz Kafka se colocaba habitualmente una «dulce máscara» de cara al exterior, y era aficionado a hacer juegos de palabras chispeantes que esparcía a menudo en sus encuentros con la gente con la que se rodeaba, pero poseía también un «lado oscuro», cualquier semejanza es una mera casualidad, con ya saben quien
Y si bien los encuestadores aseguran que tiene mucha popularidad y que es muy simpático hay muchas cosas en el lado obscuro de nuestro actual gobierno que semejan a Kafka, en este tenemos lo de la casa de su hijo en Texas, además de los puntos no aclarados de sus hermanos Pío y Martín López Obrador han sido grabados en videos dinero en efectivo en presuntos actos de corrupción, las casas de Manuel Bartlett y las acciones de su vástago del mismo nombre.
Del 18 de diciembre de 2018 hasta el 21 de junio de 2021, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) había pagado 22 mil 48 millones de pesos a la empresa Estancia Infantil Niño Feliz S.C. vinculada al narcotraficante Ismael Zambada García alias “El Mayo”, líder del Cártel de Sinaloa, y su familia, la cual se encuentra boletinada desde 2007 a la fecha en la lista Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro del gobierno de Estados Unidos como parte de los operadores financieros y negocios utilizados por el Cártel de Sinaloa para lavar dinero u ocultar ganancias de origen ilegal, entre otras muchas cosas.
Pero vamos a dejar a un lado a este rey de lo absurdo para para referirnos a un beisbolista frustrado, Robert LeRoy Ripley, judío nació el 25 de diciembre de 1890 en California, quiso ser jugador del rey de deportes, pero no pudo porque cuando comenzaba a despuntar su carrera se quebró un brazo, situación similar al escenario que tiene nuestro primer mandatario en la espina dorsal que ya no le permite pichear.
Por lo anterior Ripley se tuvo que dedicar a esa profesión “chayotera” “fifí”, hampa la comunicación, “maiceados” que es el periodismo, en donde el presente régimen prácticamente asesina a uno por día, al grado de que tanto la ONU México como la Delegación de las Unión Europea exigieron al gobierno de AMLO realizar todos los esfuerzos necesarios para proteger a los periodistas.














