David Hidalgo Ramírez
Al empleo de productos de origen vegetal en tratamientos terapéuticos que tienen como objetivo prevenir, atenuar o curar un estado patológico, se le llama fitoterapia. Durante siglos, las culturas de todo el mundo, han empleado las hierbas para mejorar la salud.
La emergencia sanitaria que enfrenta la humanidad por la pandemia de Covid-19 reactivó el empleo de medicamentos fitoterapéuticos, mismos que desde tiempos antiguos ya habían demostrado su eficiencia en el cuidado de la salud.
Es importante destacar que la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el 80% de la población mundial emplea hierbas medicinales para resolver la necesidad de atención primaria de salud, mientras que el 20% restante seguramente sanó gracias al consumo de alguna hierba o vegetal, sin ni siquiera enterarse.
Aunque existen remedios que han demostrado su efectividad para fortalecer el sistema inmunológico, para mejorar la digestión o ayudar a cicatrizar alguna herida; también es cierto que algunas plantas tienen ingredientes muy potentes y deben de tomarse con la misma precaución con la que uno se somete aún tratamiento alópata. De hecho, muchos de los medicamentos farmacéuticos se basan en versiones artificiales de compuestos naturales que se extraen de las plantas.
Cada vez con más frecuencia las personas optan por agregar el consumo de infusiones o de diferentes hierbas en su vida diaria, sin tomar en cuenta el consejo de un especialista en fitoterapia, por lo que quiero destacar la importancia de tener en cuenta el riesgo que existe en desconocer la composición de las plantas y qué efectos secundarios pueden generar si se combina con algún medicamento.
Se han documentado casos de pacientes hipertensos que, al tomar guaraná registran una baja considerable en la presión arterial, lo que provoca trastornos cardiacos que pueden derivar en un infarto o problema vascular.
Los diabéticos que consumen ginseng, pueden alterar de manera notable sus niveles de azúcar, registrando un desequilibrio en la glucosa y agravando su padecimiento.
Ancestralmente se ha empleado el palmito enano para el tratamiento de problemas de la próstata; sin embargo, se ha comprobado que al mezclarlo con medicamentos puede causar desde problemas estomacales hasta disfunción sexual, ya que esta hierba reduce la libido.
Es por esto que en Centro Universitario de Alternativas Médicas (CUAM) le recomendamos tener en cuenta que antes de optar por prepararse una infusión o agregar una hierba a su dieta diaria, tengan presente que es necesario consultar a algún experto, más aún si se está recibiendo algún tratamiento.















