David Hidalgo Ramírez 

¿Qué es un riesgo sanitario? Es toda aquella contingencia que posiblemente puede dañar a la salud de las personas.  

En el Programa de Acción Específico Protección contra Riesgos Sanitarios 2013 – 2018 (PAE) se señala que el riesgo sanitario “es una estimación de la probabilidad de ocurrencia de un evento exógeno adverso, conocido o potencial que ponga en peligro la salud o la vida humana, está asociado con agentes biológicos, químicos o físicos, por el uso o consumo de agua, alimentos, bebidas, medicamentos, equipos médicos, productos cosméticos y aseo, nutrientes vegetales, plaguicidas, sustancias tóxicas o peligrosas presentes en el ambiente o en el trabajo, así como mensajes publicitarios de productos o servicios.

En el caso particular de nuestro país quien debe regular y cuidar esos riesgos sanitarios es la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS). ¿Cuáles son los retos de esta institución en dicho asunto? Los lineamentos establecen los criterios sanitarios para la comercialización, exportación e importación de productos con uso industrial que contengan derivados del cannabis en concentraciones menores del 1 por ciento de THC. 

Estos son los retos principales de la COFEPRIS en el asunto del cannabis. 

  • Hoy en día, no existen disposiciones secundarias o reglamentarias a las reformas a la Ley General de Salud que dispongan: 
  • Regulación específica en materia de control sanitario del cannabis y sus derivados farmacológicos, con fines médicos y científicos; 
  • Criterios sanitarios para la clasificación, comercialización, exportación e importación de productos, sustancias y materia prima, con amplios usos industriales en concentraciones menores al 1% de THC; y, 
  • Regulación específica para siembra, comercialización, producción, importación y exportación de semillas. 
  • Incertidumbre jurídica a pacientes, productores, comercializadores e importadores. 
  • No existe prohibición respecto del cáñamo y/o al CBD. 

Otros retos son: 

  • Existe total incertidumbre para todos los importadores, fabricantes, productores y comercializadores que obtuvieron las autorizaciones sanitarias, toda vez que la COFEPRIS no ha otorgado permisos sanitarios de importación para los productos que ya clasificó y tiene en reserva los expedientes de los interesados argumentando tenerlos en revisión jurídica, existiendo temor fundado de que revoque las autorizaciones sanitarias otorgadas en 2018. 
  • La COFEPRIS tiene totalmente detenidos todos los trámites relativos a productos derivados del cannabis. 
  • Aunque se emitiera y entrara en vigor la iniciativa de Ley antes mencionada, siguen existiendo inconsistencias y vacíos legales en el marco jurídico en materia sanitaria, por lo que la mayoría de los interesados están ejerciendo sus derechos por la vía judicial, acudiendo al Poder Judicial de la Federación, a través de estrategias jurídicas bien diseñadas y delimitadas por abogados expertos en materia sanitaria y de cannabis en México, al no existir ninguna vía de diálogo ni solución ni con la Secretaría de Salud ni con COFEPRIS. 

La Suprema Corte de Justicia de la Nación, concedió el amparo favorable al menor Carlos, para que por medio de su madre y en un término de 180 días hábiles, la Secretaría de Salud y la COFEPRIS emitan el reglamento pendiente. 

Prevención de Dispraxis, (aquellas disfunciones, contradicciones o conductas que practican algunas autoridades federales, en relación con los instrumentos y regulaciones establecidas en publicaciones o disposiciones oficiales (Diario de la Federación) que tiene efectos adversos, negativos o francamente perjudiciales para sectores productivos y sociales específicos, en consecuencia, para la sociedad en general). 

  • Protocolos eficaces 
  • Respeto a usos y costumbres 
  • Estudios Clínicos y Medicina basada en evidencia. 
  • Aspectos Bioéticos. 
  • Regulación eficaz, multidisciplinaria, respetuosa e incluyente.