Bernardo López 

Debemos hacerle caso a Marshall McLuhan, quien sentenció que “El medio es el mensaje” -en su obra “Comprender a los medios. Las extensiones del ser humano”-, para hablar del artículo sobre los presidenciables en México, que publicó la influyente revista mundial The Economist. 

Aunque el medio no muestra preferencia por alguna de las “corcholatas”, se enfoca en una, para analizar sus fuerzas y debilidades, además de señalar los obstáculos que enfrentaría al ser predecesora de un político como el “pejelagarto”, que mantiene más del 60 por ciento de aceptación. 

También menciona a otra “corcholata” a la que no le favorecen las encuestas, a pesar de los esfuerzos que realiza por mantenerse en el imaginario colectivo de los mexicanos y su trabajo no se refleja en los números, que favorecen la percepción de una preferida por el presidente. 

Llama la atención que nombre a Luis Donaldo Colosio Riojas -hijo del candidato presidencial por el PRI, que fue asesinado en Lomas Taurinas, Tijuana, en 1994-, aunque también señale su autodescarte para la contienda. 

La revista hace referencia de la oposición, pero sin concederle posibilidades de repuntar o de ser una opción que pueda cambiar la tendencia del proceso político emergente por la presidencia de la República, no obstante, falta que hagan la nominación de un candidato. 

Asimismo, difunde comentarios sobre la remota posibilidad de que una de las “corcholatas” decida romper con Morena y lanzarse como candidato por los partidos opositores -pues ninguno tiene la capacidad de hacerle sombra a la imagen del presidente Obrador.  

El medio señala los problemas que va a enfrentar la “corcholata” que resulte victoriosa de la contienda, al tratar de maniobrar con el legado que va a dejar su antecesor, que ha profundizado en reformas constitucionales, además del involucramiento de las fuerzas armadas en tareas civiles. 

Además, existe la posibilidad de que el presidente aún pueda realizar reformas a la constitución si en las elecciones para diputados y senadores alcanza la mayoría con los candidatos de Morena y sus aliados. Aunque los resultados de los comicios para el Congreso de la Unión se parecerían más a lo acontecido en 2021. 

Señala como la antesala las elecciones en el Estado de México, para lo que podría suceder en 2024 -a las que todavía les falta un tramo muy extenso para realizarse y que algún aspirante se señale como victorioso; lo mejor es pensar en redoblar esfuerzos y no verse como ganador de la competencia.