Pedro Flores 

El PRI no ha muerto, está más vivo que nunca y lo pudimos apreciar en el III informe de gobierno de AMLO en el Zócalo, en donde se reflejó la ambición imperial y que solo faltó escuchar frases como “Arriba y adelante” de Luis Echeverría; “La solución somos todos” de López Portillo; “Vivimos una renovación moral” de Miguel de Madrid o “Que el pueblo hable” de Salinas de Gortari 

La picardía mexicana ha hecho mofa de todos los slogans presenciales, como fue el de José López Portillo y que en la actualidad la repite como en aquellos tiempos señalando que; “la corrupción somos todos” incluyendo a Alejandro Esquer, secretario particular del presidente, quien fue identificado en un video realizando movimientos de dinero en efectivo de manera irregular 

El pueblo es sabio, ya lo dijo el presidente AMLO y si bien a los mítines los campesinos acarreados ya no llevan un pollo y un huevo en la mano, porque decían que para asistir era de apoyo y de a huevo, ahora les dan sus lonches y sus 500 pesos, 

Pero la corrupción sigue siendo todos, el caso más sonado en este momento es el de Santiago Nieto que nadie esperaba que se quedara callado contra Alejandro Gertz Manero, a quien hasta sus familiares los acusan con documentos en la mano de no tener cuentas muy claras y que le sobran algunos billetes verdes en cuentas en el extranjero. 

Ese problema parece ser más serio de lo que se esperaba y afectará más de la cuenta al gobierno de AMLO, ya que el pleito entre sus 2 bastiones de su lucha contra la corrupción, porque sobre todo están presentando pruebas contra el fiscal general, esta situación debilita su slogan del combate contra la corrupción. 

Según el INEGI el 87% de la ciudadanía cree que hay corrupción en su gobierno y el pasado 15 de octubre se dio a conocer que México se encuentra en la posición número 135 a nivel mundial en corrupción de 140 lugares, lo cual no habla muy bien del programa anticorrupción del actual gobierno. 

El lugar lo ha ganado el país con justa razón, a Manuel Bartlett, director general de la Comisión Federal de Electricidad, le encontraron en 2019 que incumplió la ley al ocultar 23 residencias y 13 empresas, se exhibieron las escrituras y las actas constitutivas además falsificó un documento oficial y que hizo AMLO, lo defendió rabiosamente y dijo era un complot, un ataque político, una conspiración de intereses oscuros, lo investigaron y claro fue exonerado. 

Y qué sucedió con el hijo de este funcionario fue descubierto por la organización Mexicanos Contra la Corrupción vendiendo ventiladores, en medio de la pandemia, a sobreprecio. Le cancelaron ese contrato. Pero le dieron otro por 162 millones de pesos con varias dependencias federales.

Como en la película “El Padrino” a la familia no se toca, de ahí que aún que a su hermano Pio Hermano, fue filmado dinero en efectivo de manos de David León y once meses más tarde, vemos a Martín Jesús López Obrador recibiendo del mismo personaje 150 mil pesos mexicanos y Felipa Obrador, prima hermana del presidente, tenía contratos con Pemex por más de 465 millones de pesos, nada pasó.

Ante la falta de “disciplina” o incompetencia, el gabinete de AMLO ha realizado 32 cambios y se ha visto obligado a suplir con las Fuerzas Armadas muchos de los puestos clave, lo interesante es saber para los tiempos de sucesión, éste que ya es un grupo de presión, ¿Por quién se pronunciará? Sheinbaum, Monreal, Marcelo Ebrard o “un caballo negro”?