- Tren Maya, Corredor del Istmo de Tehuantepec y gasoductos de Morelos, implican expropiación y devastación de territorios. El presidente Juárez, no permitió se entregará el Istmo al Imperio. Si AMLO lo hace, seguro que la historia lo juzgará
Guillermo Pimentel Balderas
Insistentemente, desde mucho antes que el Presidente Andrés Manuel López Obrador lanzará y realizará sus encuestas de aprobación de tres de sus cinco Megaproyectos, organizaciones campesinas, indígenas, afromexicanas, activistas, colectivos e, inclusive intelectuales y periodistas, alertaron que estas obras solo traerán desgracia a los pueblos indígenas y a las comunidades originarias, además de riesgos a las formas de vida popular y violencia ejercida tanto por particulares como por el propio Gobierno de la Cuarta Transformación (4T).
El Tren Maya, el Corredor del Istmo de Tehuantepec y los gasoductos del Proyecto Integral Morelos (PIM), implican expropiación y devastación de territorios, violaciones a la autonomía de las comunidades originarias y hoy en día, los pueblos están amenazados por ser los dueños de las grandes reservas naturales del país.
La Asamblea Oaxaqueña en Defensa de la Tierra y el Territorio, recriminó al Presidente López Obrador mediante un posicionamiento que hizo público y en el cual enfatiza: “Vemos que se apresta por enésima vez a promocionar sus megaproyectos, a inaugurar su otro tren, a vendernos su cuarta transformación. Recordamos que somos los pueblos indígenas quienes históricamente desde hace más de 500 años hemos puesto los muertos, somos quienes hemos sufrido y padecido las transformaciones que el Estado impone”.
En tanto, Redes de Rebeldía y Resistencia, Colectivos, Organizaciones e Individuos adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, anunciaron que llevarán a cabo una Jornada Global contra los Megaproyectos (de AMLO) a desarrollarse del 2 al 9 de agosto y que se aprovechará para rendir un homenaje al luchador social Samir Flores Soberanes, quien cumplirá 38 años, pero la vida le fue arrebatada por el mal gobierno y sus cómplices, dueños del poder y del dinero. “Su delito, luchar por la tierra, el territorio y oponerse al despojo”, se destaca en el cartel promocional.
Se señala en la convocatoria: “Llamamos a que a estas jornadas de lucha contra los megaproyectos, se sumen todos y todas, con foros, cantos, carteles, fotos, videos y todo lo que esté en su creatividad para visibilizar los megaproyectos que están con la humanidad y el territorio, téngalo por seguro, ningún esfuerzo y ninguna acción es pequeña pues todo suma y todo cuenta”. Adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, denunciaron que “El desarrollo capitalista es el despojo de los pueblos” y que “Desarrollo con gorgojo es despojo”.
Y, con relación al luchador social Samir Flores Soberanes, públicamente denunció Teresa Castellanos, integrante del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua (FPDTA) que, López Obrador no sólo “amañó” la consulta pública sino que los activistas están padeciendo lo mismo que le sucedió a Samir, quien el 20 de febrero de 2019, fue asesinado a balazos afuera de su casa en el poblado de Amilcingo, Morelos. Se oponía al Proyecto Integral Morelos.
La activista lamentó que este gobierno les está dejando el país a los grandes empresarios mientras que, a los pueblos indígenas los despojan de lo único que tienen.
También en su oportunidad, difundido en varios medios informativos nacionales, Bettina Cruz, de la Asamblea de los Pueblos Indígenas del Istmo de Tehuantepec en Defensa de la Tierra y el Territorio (APIITDTT), afirmó que el neoliberalismo sigue vigente con la 4T. Dijo que, aunque el Presidente diga que el neoliberalismo ya se acabó, en la realidad existe despojo por parte de los “poderes del capitalismo”.
Además, recordó que uno de los “sueños” más viejos de los potentados y de quienes se han ostentado como dueños del país, entre ellos políticos y empresarios, ha sido el Corredor Transístmico.
Lamentó que este proyecto viene a quitarles todo lo que tienen y advirtió que el PIM no sólo afectará a Oaxaca y Veracruz, sino que también tendrá consecuencias muy fuertes en Chiapas y Tabasco.













