Bernardo López

Mientras más intentan aniquilar a Donald J. Trump, se puede apreciar con mayor claridad la desesperación por el paso ascendente que tiene el candidato republicano rumbo a la victoria por la presidencia de Estados Unidos, en unas elecciones donde las encuestas muestran datos cerrados en el voto popular, mas no en el voto colegiado.

Se registró otro intento de asesinato contra el expresidente, en menos de dos meses, ahora en su club de golf en Florida, donde una persona estuvo a punto de abrir fuego con un rifle AK-47, pero fue avistado con celeridad por agentes del servicio secreto, quienes lograron ponerlo a salvo y detener al sospechoso, identificado como Ryan Routh.

Trump emitió un mensaje donde agradeció a todas las personas por sus preocupaciones y buenos deseos, pero hizo hincapié al trabajo del sheriff Ric Bradshaw y a los miembros de su oficina por la labor que realizaron en la sede de “Trump International” para mantenerlo, como el presidente 45 de Estados Unidos, y como republicano nominado a contender por las elecciones presidenciales de 2024, a salvo.

Ahora sí cuenta con un equipo de hombres que hace todo lo posible por mantenerlo protegido, aunque existe la duda de saber por qué el sospechoso logró acercarse tanto al candidato republicano, después de que se registraran varias amenazas en su contra y un atentado fallido en el mitin de Pensilvania de julio pasado.

El incidente hizo que la Casa Blanca emitiera un comunicado, donde tanto el presidente Joe Biden como la vicepresidenta y candidata presidencial demócrata, Kamala Harris, expresaron su beneplácito porque Donald J. Trump se encuentre a salvo. Los dos señalaron que el FBI contará con “todos los medios, capacidades y medidas protectoras necesarias” para cumplir su misión de protección. 

Después del debate entre Kamala Harris y Donald J. Trump, las encuestadoras dieron resultados muy variados entre quién fue el ganador, sin embargo, Silver Bulletin, al 15 de septiembre da como pronostico 312 votos de los colegios electorales a favor del republicano, mientras la demócrata obtiene 226 votos de los colegios electorales.

Los “swing states” o estados péndulos –que no tienen una preferencia sostenida a lo largo del tiempo- Arizona, Georgia, Carolina del Norte, Pensilvania, Nevada, Michigan y Wisconsin favorecerían a Donald J. Trump. Texas y Florida quedarían en manos del republicano, en tanto California siempre apoya al candidato demócrata, en este caso Kamala Harris. Si los pronósticos son acertados, volveremos a ver a Estados Unidos como el gran protagonista de los liderazgos mundiales.