Rafael Lulet
El presidente por fin aceptó el desabasto de medicamentos, pero, cuántas muertes debieron haber ocurrido y cuántas personas debieron haber degradado su salud, para que llegara este momento, todo eso se pudo evitar si desde un inicio el gobierno hubiera trabajado en lugar de hacer política barata, vengarse de sus opositores y del pasado, realizar shows mediáticos para desviar la atención, desacreditar y atacar a la prensa, entre otras muchas malas decisiones de López Obrador.
Y se señala al presidente con punto y coma porque él es quien ha impuesto en su administración un sistema centralista, no se hace nada sin su consentimiento, todos a su periferia son “floreros”, que solo se mueven si se lo ordena López, como bien dicen: cero por ciento eficiencia 90% de servilismo, con él si aplica que no hay nada sin el conocimiento de Obrador, por ende, a un poco más de dos años de expresar el desabasto, reconoce el haber hecho caso omiso y si nos vamos al estricto sentido del derecho entonces cometió un delito confeso, porque la omisión lo es tal como lo estipula el código penal y con solo esa razón se le puede fincar responsabilidades además de llevarlo a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y no a la Comisión Nacional donde es titular Rosario Piedra debido a ser una sucursal más de la 4T.
También falta aceptar el desabasto de quimioterapias, la alza del femicidios, el ataque a los periodistas, entre otras muchas cosas más, realmente este gobierno se encuentra plagado de mentiras, simulación y sobre todo, de servilismo por encima del bienestar del pueblo, olvidándose de tener sus altos sueldos derivados del erario público, permitiendo el ataque a la clase media, la cual tiene un porcentaje mayúsculo del pago de impuestos, sin mencionar el olvido y de igual forma el agredir a la pequeñas y medianas empresas generadoras del 74 por ciento de los empleos en el país, pero, poco a poco, la realidad se va presentando y le será imposible al presidente ocultarlo.
A tres años de gobierno, el país se comienza a venirse abajo, la inflación está empezando a hacer su aparición cada vez más impactante, y por mucho pago de acarreados que hagan o mariachis contratados para hacer ruido y tratar de imponer ese mensaje de ser muchos, no les funcionará, porque al final la verdad saldrá a la luz, y se les revertirá esa realidad la cual tanto le han huido en lugar de haberse puesto a trabajar desde un inicio, pero eso, lo han replicado en todo el país, principalmente en los Estados donde Morena se encuentra gobernando, y un claro ejemplo, el caso de la gobernadora de Campeche, quien dio un mensaje irresponsable sobre el cubrebocas, siendo eso una tendencia de funcionarios ignorantes sin preparación y con mucha cola arrastrándoles, pero eso sí: 90% servicial a Obrador.
La caída de Roma, pese a muchos siglos en el poder se dio, y el gobierno de Obrador así también lo será, aunque no hay mucha comparación solo en el sentido de su obtusa idea de eternidad el puesto, sin embargo, existe una grave crisis política, los posibles candidatos de la mayoría de los cargos principales no existe una oferta electoral atractiva, no hay alguna persona a quien darle la confianza de la ciudadanía. En el 2018 se encontraba la situación casi igual, se sufragó por el menos peor que fue al final el más pésimo de todos, tanto con su cinismo, mezquindad, ineficiencia, ignorancia, egocentrismo y resentimiento; lo cual aún lo estamos pagando y todavía falta la mitad de camino por ver, es por eso, la necesidad de concientizar nuestro voto en la siguiente elección, porque el error nos costará otros 10 años de retraso, tal como lo tenemos ahora con la administración de López.
Roguemos a Dios que el Banco de México no se encuentre en las manos de Obrador, porque con eso si veremos el fin de nuestra economía, solo falta el tiro de gracia y con esto lo podemos tener.














