David Hidalgo Ramírez 

A partir de la celebración del Día de Muertos, nuestras tradiciones mexicanas marcan una agenda culinaria con la que se corre el riesgo de duplicar el consumo de calorías y, de manera inevitable, subir de peso. 

El consumo de pan de muerto azucarado, relleno de cajeta, nutella o cremas de mezcal o pulque, es solo el principio; estamos a días de querer probar una torta de bacalao, romeritos, pavo, pozole, buñuelos y rosca, tan solo por comentar parte de los alimentos que se acostumbra consumir en estas fechas. 

Debemos de recordar que debido a la pandemia por Covid-19 se ha acentuado la recomendación de cambiar nuestra dieta y priorizar el consumo de frutas y verduras, ya que está demostrado que, así hacerlo, beneficia el funcionamiento de nuestro sistema inmunológico. 

Hoy más que nunca debemos cuidarnos y la bionutrición es el concepto que nos habla de la mejor forma de alimentarnos. De acuerdo a nuestro diseño biológico como seres frugívoros. El ser humano desde tiempos inmemoriales se ha alimentado de frutas, semillas, verduras y plantas, y no podemos negar que la anatomía humana está diseñada para nutrirnos de frutas y verduras, mejor aún si estás las consumimos crudas, en su estado natural.    

Hablar de bionutrición, es hablar de amar nuestro cuerpo y hacernos responsables de tomar el control de nuestra salud con base en una buena alimentación, lo que generará una capacidad restauradora increíble en nuestro organismo. Conocer el origen de los nutrientes esenciales indispensables para mantenernos sanos, es la clave para no padecer enfermedades. 

Hablar de bionutrición, es hablar de un modelo biológico que defina un estilo de vida cimentado en una alimentación sana que nos garantice una ingesta calórica equilibrada y, una alimentación saludable es aquella que nos proporciona los nutrientes esenciales para el buen funcionamiento de nuestro organismo. 

Para lograrlo es indispensable el consumo diario de frutas y verduras sea por lo menos, de un 50% de todo lo que comemos; así garantizamos la aportación de vitaminas, sales minerales, antioxidantes y fibra, lo que favorece la eliminación de toxinas de nuestro organismo. 

Debemos recordar que las frutas y verduras son alimentos bajos en calorías, lo que nos ayuda a mantener nuestro peso ideal; además, la fibra que nos aportan es importante para regular la función de nuestro intestino, entre otros muchos más beneficios. 

Durante las próximas fechas decembrinas, sí se vale disfrutar de los antojitos mexicanos, pero si pudiéramos cambiar nuestros hábitos alimenticios e incluir en nuestra dieta el 60 por ciento de frutas y verduras, estaríamos disfrutando de una dieta alcalino-reactiva que nos ayudará a contrarrestar la acidificación de nuestro cuerpo y logrando ese equilibrio que nos permitirá reducir el riesgo de padecer alteraciones en el funcionamiento de nuestras células. 

Es importante que en las reuniones que tengamos durante la época de fin de año, reduzcamos el consumo de grasas, harinas, dulces, bebidas endulzadas y alcohol; así como aumentemos el consumo de agua. 

Recuerda, la bionutrición nos permite tener esa balanza en la que más vale un gramo de prevención, que un kilo de curación 

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