Rafael Lulet 

Con la culminación de las elecciones intermedias inicia los proyectos para ganar la silla presidencial, algunos pensarán que es muy pronto el considerarlo, pero no es así, desde ahora diversos personajes de diferentes partidos, ya empezaron a mover sus piezas, otros desde antes realizaron ciertas estrategias para posicionarse, con los resultados del pasado domingo 6 de junio ha dado esa pauta para hacerlo, y será aprovechado también por el debilitamiento de la figura del primer mandatario, una regla general en todos los sexenios. 

Nombres como Ricardo Monreal en dicha lista ya se encuentran incluido, hizo jugadas en el tablero de ajedrez que le resultaron favorables en las elecciones del domingo, con el fin de tener capital político para negociar, pero eso no depende de él, si su apuesta será por el partido Morena, deberá aún trabajar más para convencer a su patrón de Palacio Nacional, quien continua con imponer a su alfil principal: Claudia Sheinbaum, pese a haber sido catapultada en la Ciudad de México. 

Otro de los presidenciables para el 2024, es Marcelo Ebrard, aún no descartado pese al gran estigma de la Línea 12 del metro manchada entre fraude y tragedia, será algo que lo seguirá de por vida, pero no duden su participación cuando llegue el momento, sin embargo, de igual manera como Monreal, debe convencer a su patrón de Palacio para tener el permiso para ser el candidato oficial de Morena porque con los antecedentes no tiene mucha oportunidad de llegar a hacerlo. 

Ya vimos que López Obrador ha perdido popularidad por su mismo personaje, ya no son los mismos tiempos, de igual forma no es igual el 2018 en comparación a estos momentos, es claro, él sin el cargo de presidente, ya no tiene ese mismo impacto, porque siendo el primer mandatario, su figura se sostiene con alfileres al usar todo el aparato gubernamental pagado por el erario público, e intentará explotarlo hasta el último instante de su administración, pero, el desgaste será mayúsculo, aquí la preguntaría sería, ¿le alcanzará para colocar a sus delfines? 

La oposición también tiene mucha posibilidades de arrebatarle al partido oficial ese preciado trofeo, la administración “Obradorista” no ha quedado bien plantada, el desgaste ha sido mucho en estos casi 3 años, para ellos y su presidente, teniendo consecuencias políticas muy graves aunque aún no se han reflejado al cien por ciento, pero ahí se encuentran y tarde o temprano lo hará, permitiendo con ello el avance de sus opositores, porque el divisionismo en la sociedad provocado por el mandatario comenzó ya ha tener frutos y el claro ejemplo fue los pasados resultados de las elecciones intermedias, y ante rio revuelto, será ganancia de candidatos. 

Aún no hay nombres específicos dentro de la oposición, pero quien se apuntó de nueva cuenta fue Ricardo Anaya, pero, ya no tiene el mismo impacto como en años anteriores, y es posible que lo lleguemos a ver en la boleta, pero no con los partidos principales, la coalición pese a haber perdido gubernaturas sigue siendo una opción ciudadana así como para ellos mismos; demostrado con eso sumar fuerzas y estar a la par en competencia de Morena, y no duden ver la repetición de la misma receta para el 2024, solo es encontrar al hombre ideal para encabezar ese proyecto.  

Veremos para esa fecha de elección presidencial los partidos quienes integraran los diferentes bloques de oposición, cuántos nuevos surgirán en el camino, porque 3 desaparecieron, filiales a Morena, ¿será qué recurra López a la imposición de un consejero presidente en el INE con trucos y mañas tal como lo hizo con el Poder Judicial, con tal de mantener la silla presidencial?, ¿seguirá siendo la ciudadanía un contrapeso para evitar los abusos de Palacio?, son cosas las cuales veremos de aquí al 2023, el tablero ya está puesto, solo se requiere mover las piezas y quien lo haga mejor será el ganador. 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here