Bernardo López 

Sigue sin resolverse el misterioso trabajo de los médicos cubanos, que vinieron a “apoyar” las labores para controlar las infecciones por covid-19, en un periodo de tres meses (de abril a julio de 2020) y por el cual se erogaron 135 millones de pesos; no se conocen los detalles de las tareas que realizaron, pues ni la jefa de Gobierno ni la secretaria de Salud entregaron documentación acerca de estos “trabajadores de la salud”. 

Se conoce como “Brigada Henry Reeves” al Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias de Cuba, pues supuestamente cuenta con una amplia experiencia internacional en la lucha contra emergencias epidemiológicas y desastres. A la Ciudad de México llegaron 578 integrantes de este equipo, conformado por médicos intensivistas pediátricos, médicos intensivistas, enfermeras intensivistas, electromédicos, epidemiólogos, médicos generales integrales y enfermeras generales. 

Estos especialistas de la medicina se repartieron en nueve hospitales de la ciudad, donde se atendía a pacientes con covid-19 y concluyeron sus labores con una jornada médico-científica virtual, en donde se supone dejaron un informe de actividades. Además, se dice en el Segundo Informe de la jefa de Gobierno, que se cuenta con un acervo documental de informes individuales cualitativos y cuantitativos de los brigadistas, pero hasta la fecha toda esa información se ha solicitado y la respuesta siempre ha sido una negativa a liberarla. 

Si es tan bueno el trabajo de los médicos cubanos, por qué esconder la información de sus labores del 2020 en la Ciudad de México ¿No es contradictorio que el éxito de estos trabajos se mantenga en la opacidad, acaso los mexicanos no tienen el derecho de saber por qué se destinaron tantos millones de pesos a este acuerdo entre las autoridades de México y Cuba?  

Ahora el presidente Obrador amenaza con volver a traer otro equipo de trabajadores de la salud de Cuba, con el pretexto de que hacen falta médicos especialistas en zonas rurales del país y puede que tenga razón, pues muchos galenos no quieren ir a apoyar en las zonas apartadas del país, aunque el problema es que de nuevo se van a erogar millones de pesos, que irán a parar al Gobierno de Cuba, para un trabajo que no podemos evaluar los mexicanos, porque van a volver a esconder los informes sobre las labores de los expertos caribeños. ¿Otra vez van a volver a mandar “al carajo” a los ciudadanos que quieren acceder a esa información?