Elegir la bicicleta o caminar como formas de movilidad reduce el estrés. Y ya no es una idea o percepción: lo afirman un gran número de científicos.
Una investigación publicada en «Environment International», concluyó que si una persona elige la bicicleta para movilizarse y llevar a cabo cualesquiera actividades, sus niveles de estrés pueden reducirse hasta en un 10.51%.
Si elije caminar, puede reducirlos en un 6.24% .Sin embargo, si opta por trasladarse en automóvil, su estrés aumentará en un 1.43%.
El grupo de investigadores seleccionó a 120 participantes de tres diferentes ciudades (Londres, Amberes y Barcelona) y midió sus niveles de estrés en tres semanas, durante todo un año, a través del «galvanic skin response», o respuesta galvánica de la piel, que mide la sudoración del cuerpo humano y sus variaciones.
«Es una forma de medir cómo la piel conduce o no electricidad. A la gente se le pone un brazalete en el brazo y se mide qué tanto tarda la electricidad de llegar de un sensor al otro. Eso cambia de acuerdo al nivel de estrés que uno tenga», explicaron Juan Pablo Orjuela, investigador de la Universidad de Oxford y Helen Yang, estudiante de doctorado del Imperial College.
















