El Senado de Estados Unidos aprobó este lunes el nombramiento de la jueza conservadora Amy Coney Barrett, propuesta por el presidente Donald Trump, como nueva magistrada del Tribunal Supremo del país.

El nombramiento de la jueza Barrett se avaló en la Cámara Alta por 52 votos a favor y 48 en contra.

El pasado jueves 22 de octubre, el Comité Judicial de la Cámara Alta aprobó la confirmación de Barrett para la vacante dejada por la progresista Ruth Bader Ginsburg, quien murió el mes pasado.

La confirmación de Barrett, de 48 años, inclinará a la derecha la composición del Supremo probablemente por décadas, debido a que se trata de puestos vitalicios. La Corte quedaría con seis jueces conservadores y tres progresistas.