En su gira por municipios de Guerrero, el Presidente Andrés Manuel López Obrador actúa sin preocupación en su contacto con la gente ante la amenaza del Covid-19.

Mientras que ayer en la Convención Bancaria en Acapulco aceptó usar gel antibacterial antes de ingresar a su encuentro con banqueros, hoy se deja besar y abrazar, e incluso, él hace lo mismo.

Por la mañana, al salir del hotel donde está hospedado, ya lo esperaban un centenar de personas, las mujeres le tocaban la cara y lo besaban.

Un padre de familia le dio a su hija pequeña para que el Primer Mandatario la tomara en brazos y se tomara una fotografía. El tabasqueño la besó y le mordió el chachete con los labios.

La imagen motivó críticas en las redes sociales.