Judith Sánchez Reyes

El presidente Andrés Manuel López Obrador reconoció que en algunos municipios de Guerrero sigue habiendo infiltración de la delincuencia en autoridades locales.
Al referirse a lo sucedido en Taxco, Guerrero, por la muerte de Camila y el linchamiento de la presunta homicida, el mandatario federal comparó la falta de autoridad como sucede en Guanajuato.

Sin embargo, subrayó que, en Guerrero, cuya gobernadora es la morenista, Evelyn Salgado Pineda, «ya se está corrigiendo».
“Ahí hay algo parecido a lo de Guanajuato, nada más que se está corrigiendo. Ahí también, como sucedió en Michoacán, durante bastante tiempo, hubo mucha asociación delictuosa, mucho contubernio entre autoridades y delincuencia”.

López Obrador indicó que, en Guanajuato, gobernado por el panista, Diego Shinue, sigue manteniendo a un fiscal a pesar de no dar resultados y sumir a la entidad en una violencia desde hace 12 años.

Por lo que apuntó que, en Guerrero, sobre todo en zonas como Taxco e Iguala, predominan grupos del crimen organizado, por ende, se da la infiltración de ésta en las autoridades locales.

“Es lo de Iguala, lo de la desaparición de los jóvenes de Ayotzinapa, toda esa región; es lo que pasa en una región de Chilpancingo, de Chilapa, hay otro grupo”.

Nuevamente sacó a colación los nexos de Genaro García Luna, secretario de Seguridad, en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa en donde “no existía una frontera entre autoridad y delincuencia. Estábamos hablando del caso de este famoso y silenciado de García Luna, pero esa es la prueba de cuando no hay una línea divisoria”.

Dijo que los grupos de la delincuencia se vinculan a las autoridades, tratando de cooptar a las autoridades en todos los niveles de gobierno y aseveró lo siguiente:

“Es más, durante las campañas ofrecen dinero para que al llegar la autoridad esté al servicio de la delincuencia. Estamos hablando de la delincuencia llamada organizada, en la delincuencia de cuello blanco sucedía lo mismo, nada más que esos no perdían ni siquiera su respetabilidad, pero quién ponía al presidente: lo ponían los de arriba y para qué, para que los protegiera a ellos, y los enriqueciera a ellos. Por eso yo siempre hablo de delincuencia organizada, y delincuencia de cuello blanco”.