- López Obrador señaló que no permitirá que confronten a su gobierno con la Iglesia Católica en tiempo electoral, “amor y paz”
Judith Sánchez Reyes
El presidente Andrés Manuel López Obrador niega que desde el Gobierno Federal se haya implementado una campaña de desprestigio hacia la autoridad moral de la Iglesia Católica por el caso del arzobispo Salvador Rangel.
Esto luego de que el secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), Monseñor Ramón Castro Castro, afirmara el fin de semana que se hicieron conjeturas a la ligera sobre el secuestro exprés del obispo de Chilpancingo, Salvador Rangel Mendoza, dijo que para este fin se utilizaron “bots”.
Desde el Salón Tesorería, el mandatario federal subrayó que su administración siempre ha sido respetuosa de todas las iglesias, sobre todo, de la católica.
“Nosotros somos muy respetuosos de todas las iglesias, y en especial de la Iglesia Católica y no estamos acostumbrados a mentir. Nosotros siempre actuamos con apego a la verdad y de ninguna manera nos proponemos hacerle mal a nadie y esto incluye el respeto a instituciones que tiene que ver con el ejercicio de la fe, de la espiritualidad.”.
López Obrador aseveró que “siempre actuamos con apago a la verdad, de ninguna manera nos proponemos a hacerle daño a alguien”.
“No afectamos, no nos oponemos, no estamos en contra de ninguna religión, somos defensores de la libertad de creencia y por lo mismo si alguien dijo eso yo respeto su derecho a decirlo, pero puedo asegurar que nosotros no actuamos de manera hipócrita”.
Indicó que, pese al proceso electoral que se vive en el país, no permitirá que confronten a su gobierno con la Iglesia Católica.
“Nosotros somos congruentes y vamos a seguir actuando de esa forma y que aun cuando se trata de temporada electoral no vamos a permitir que nos confronten amor y paz”, apuntó.
Aunque dijo que esto es natural de parte del “bloque conservador” ya que están desesperados y son capaces de mentir.
“Yo sé que están desesperados los del bloque conservador y son capaces de todo, bueno, no de todo, pero sí de mentir y de calumniar; eso sí me consta”.
Cabe recordar que el obispo emérito Salvador Rangel Mendoza desapareció por cuatro días en Morelos, cuando se dio con su paradero la Secretaría de Seguridad de ese estado, reveló que el prelado ingresó a un motel con otro hombre y que había sido localizado inconsciente y drogado, lo que generó diversos comentarios en torno a su sexualidad.
Por lo que el domingo pasado, los obispos de Guerrero emitieron un comunicado para solidarizarse con el obispo Salvador Rangel Mendoza, además señalaron que para acusar a una persona hay que tener pruebas y que hasta el momento no se ha presentado ninguna. Este caso ha llevado también a una confrontación entre el fiscal Uriel Carmona, quien sostiene que Rangel Mendoza fue víctima de un secuestro exprés y el Comisionado Estatal de Seguridad Pública, José Antonio Ortiz, asegura que el obispo emérito de Chilpancingo ingresó por su propia voluntad a un motel en compañía de otro hombre.














