Judith Sánchez Reyes

Pese al saqueo sin control a tiendas departamentales en Acapulco, tras el paso del huracán Otis, el presidente Andrés Manuel López Obrador descartó implementar toque de queda como medida de seguridad.

Al cuestionarlo sobre si habría riesgo de un estallido social por la desesperación de la población de obtener alimentos y agua, el jefe del Ejecutivo federal rechazó tajamente este escenario.

«No porque la gente en Guerrero es, como en todo México, muy solidaria y tenemos muy buena comunicación con la gente», aseguró.