El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, denunció que hubo “mala fe” y “amarillismo” sobre su salud al retomar este viernes sus actividades oficiales tras cinco días de su contagio por COVID-19.
La gente llegó a preocuparse porque hubo sensacionalismo, amarillismo, mala fe, pero afortunadamente salimos bien y aquí estamos, muy dispuestos a continuar con este proceso de transformación en beneficio de nuestro pueblo”, declaró al reaparecer en su conferencia diaria en el Palacio Nacional.
La salud del mandatario, de 69 años, causó inquietud tras su contagio de COVID-19 el domingo pasado, después del que estuvo 72 horas sin emitir ningún mensaje.
El presidente ya había contraído COVID-19 dos veces antes, la primera en enero de 2021 y la segunda en enero de 2022, y en ambas ocasiones publicó imágenes desde el aislamiento.













