Los albergues de la Ciudad de México están sobrepasados por la ola de haitianos que llegaron durante las últimas semanas como reflejo de la crisis migratoria que vive la región, y sus encargados piden a las autoridades sensibilidad y apoyo ante esta inusual situación.
A mí me da mucha tristeza que el Gobierno de la ciudad no haya sido sensible ante esta avalancha de personas haitianas”, dijo a Efe Gabriela Hernández, directora de Casa Tochan, uno de los albergues de la capital para los que las últimas semanas han sido extremadamente complicadas.
Casa Tochan se encuentra en el oeste de la Ciudad de México y, en un espacio laberíntico, lleno de escaleras y bastante reducido, han logrado dar a decenas de haitianos un lugar donde dormir, comida, asesoramiento y hasta clases de español para ayudarlos con su integración en el país.
El albergue, que habitualmente acoge a hombres migrantes procedentes de Centroamérica, en estos días llegó a alojar a 77 personas -incluidas mujeres y niños-, en su mayoría haitianos.
“Todo se tuvo que convertir en dormitorios”, dijo la directora.














