Una réplica de un mamut de enormes dimensiones y de una verosimilitud asombrosa dará la bienvenida al Museo Paleontológico de Santa Lucía Quinametzin, más conocido como el Museo del Mamut, una joya dentro del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA).

Quinametzin es un vocablo que se encontró en el Códice Florentino, o Historia general de la cosas de Nueva España, escrito entre 1575 y 1577 por fray Bernardino de Sahagún. Significa gigante, por eso a la entrada del museo se lee en una especie de marco la leyenda «Tierra de Gigantes».

Ese concepto cobra sentido en un colosal esqueleto de mamut que abre la primera sala y que fue hallado íntegro en un 95 % durante las excavaciones para la construcción del aeropuerto donde hasta ahora se han identificado 513 puntos de hallazgo.

El 5 % restante del esqueleto se sustituyó con réplicas de las piezas faltantes. «El mamut colombino (Mammuthus columbi) es la especie más grande que habitó en Norteamérica. Medían cuatro metros de alto y de cuatro a seis metros de largo, y pesaban entre 8 y 10 toneladas», contó el arqueólogo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Édgar Leal Hernández.