Víctor Hugo Islas Suárez

El “Síndrome Stephen Candie” es una metáfora que se origina en la película Django sin cadenas del año 2012, dirigida por Quentin Tarantino, en la película, Stephen Candie es el mayordomo negro de la plantación de Calvin Candie, un terrateniente esclavista, a pesar de su propia condición como esclavo, Stephen defiende los privilegios y la autoridad de su patrón con fervor, su lealtad hacia Calvin Candie es tan extrema que incluso traiciona a otros esclavos y perpetúa la opresión.

Puede ser realmente interesante el ver cómo es que este síndrome no se limita al contexto de la esclavitud (o la película). En la sociedad actual, encontramos ejemplos de personas que, como Stephen, defienden los intereses de aquellos en posiciones de poder, incluso cuando esos intereses van en contra de su propia comunidad o clase social.

Algunas características comunes del Síndrome Stephen Candie incluyen:

1. “Sumisión inquebrantable:” Los afectados por este síndrome se someten sin cuestionar a las figuras de autoridad, incluso si eso significa perpetuar la explotación o la injusticia.

2. “Negación de la identidad propia:” Al igual que Stephen, estas personas pueden negar su propia identidad o despreciar su origen, adoptando la perspectiva de sus opresores.

3. “Desprecio hacia los movimientos de cambio:” Los «Stephen Candie» a menudo desprecian los esfuerzos de los movimientos sociales o sindicales que buscan mejorar las condiciones de vida de las personas. Ven cualquier intento de cambio como una amenaza a la estabilidad del sistema.

4. “Colaboración activa:” No solo son pasivos, sino que también colaboran activamente con los opresores. Pueden denunciar a compañeros de trabajo, sabotear esfuerzos de organización o incluso justificar políticas injustas.

5. “Privilegio percibido:” Aunque no tienen el mismo nivel de privilegios que sus patrones, creen que están más cerca de ellos que de sus compañeros de clase. Esto puede deberse a una ilusión de proximidad o a la creencia de que su lealtad les otorgará algún beneficio.

En resumen, el Síndrome Stephen Candie es un recordatorio de cómo la lealtad ciega y la traición a la propia comunidad pueden perpetuar la opresión. Reconocer este patrón es crucial para construir una sociedad más justa y equitativa, donde todos luchemos por el bien común en lugar de defender intereses egoístas.

Y en estos tiempos en donde el ambiente postelectoral tiene aún encendidas a las personas, es necesario tomar un pequeño descanso de los defensores de las diferentes facciones, es de risa (si no fuera trágico) el ver como las personas creen que el hacer “repost” darle “like” y decir “de acuerdo”, “x2” cambiara algo en sus vidas, ver a las personas confrontadas y defiendo sus facciones “a muerte” dejan mucho que desear de una supuesta sociedad pensante.

Dividir y definirse con adjetivos no los llevará a nada, si acaso a seguir divididos y a continuar con ese encono que en los años no será más que una evidencia de la falta de razón y sobre todo la falta de juicio, esta bola de nieve debería ser detenida de manera individual, mire usted, deje de hacer corajes, deje de ensalzar un “triunfo” póngase los zapatos todos los días y salga hacer lo suyo de manera honrada, le aseguro que será más feliz.