Bernardo López

La “corcholata judas” perdió toda posibilidad de ganar la candidatura de Morena por la presidencia de México, después de anunciar en tono amenazante que “sería un desastre para Morena” si no se permite que las personas “elijan libremente” -o sea, él- quien debe ser el coordinador de la 4T, para que al siguiente día dijera que se queda en el partido.

Todas las denuncias de acarreo, uso de brigadas, compra de publicidad y guerra sucia quedaron en un simple dicho; el tono desafiante -al doblar su apuesta- se diluyó y con eso dejó de ser el político que aparentaba para convertirse en un tigre de papel.

“Porque nunca habíamos visto tanto acarreo como el que estamos viviendo ahorita, no habíamos visto tanto pago de encuestas falsas, no había yo registrado una campaña negra, incluso contra mi familia, y les habla alguien caracterizado en tener sangre fría, no soy alguien de arrebatos”, dijo

De forma despectiva, la “corcholata judas” redujo la competencia entre Claudia Sheinbaum y él; mientras los demás aspirantes fueron relegados por los números que registraron las encuestas; la competidora por la coordinación dijo que no va a hablar mal de sus compañeros, mientras Monreal, Noroña y Adán arremetieron contra la soberbia de su contrincante.

De nueva cuenta, amagó con dejar atrás lo que ha construido el “pejelagarto” con su 4T, al mencionar que la visión de Sheinbaum es que “ya llegamos” y defender “en el lugar donde ya estamos” -el proyecto que ha avanzado desde 2018-, mientras que su plan es “construir más allá”: “el futuro o queremos quedarnos donde estamos”.

Aunque haya anunciado que no se iría de su partido para competir por Movimiento Ciudadano, la “corcholata judas”, traicionó a sus colegas porque dañó y puso en duda todo el proceso de selección, con el objetivo de descarrilarlo, a pesar que desde el principio aceptó el juego.

Por otra parte, la “corcholata puntera” se mantuvo con la promoción del proyecto de su tlatoani, lo que le permite mantenerse como la mejor calificada para continuar con los progresos que se han hecho en el país: apostar al uso de los hidrocarburos -que están en armonía con el ciclo del carbono-, desechar los intentos de aplastar los derechos y la dignidad de las personas -como pretendió la “corcholata judas”, al afirmar que las autoridades podrían detener a los individuos por el simple hecho de parecer “sospechosos”. El juego se acabó para la “corcholata judas”. Ya no tiene posibilidad de inconformarse o de volver a amenazar con una ruptura, porque ya se subyugó a los designios del ganso.