• Agricultores de Guanajuato y Jalisco consideran que no deben prohibirse los agroquímicos por ser necesarios para garantizar la producción de alimentos.  Criticaron duramente el abandono en que se encuentra el campo mexicano 
  • Acusan que son nulos los apoyos del gobierno (de la 4T) y que cada vez es más la intromisión de partidos políticos en el medio rural del país 

Guillermo Pimentel Balderas 

Productores agrícolas de los estados de Guanajuato y Jaliscohacen ver que es importante recordar que los alimentos que llegan a la mesa de todos los mexicanos son resultado del trabajo que realizan cerca de seis millones de trabajadores del campo.  

Criticaron el abandono en que se encuentra el campo, además de acusar que son nulos los apoyos del gobierno y que “se está partidizando el campo”. 

Por lo tanto, consideran que no deben prohibirse los plaguicidas, “ya que son necesarios para garantizar la producción de alimentos”. Además, explicaron la importancia de estos químicos y pidieron a los legisladores (en lo general), que se pongan en su lugar y no prohíban herramientas que son indispensables para su trabajo. “Tenemos muchos problemas de plagas, enfermedades y gracias a estas sustancias se logran mitigar”, explicaron. 

Quien dio la alerta de un posible impacto de forma considerable, si se llega a prohibir de un plumazo, sin un análisis serio, las sustancias que hacen que los plaguicidas funcionen de manera eficaz, fue el presidente de la Unión Mexicana de Fabricantes y Formuladores de Agroquímicos (UMFFAAC), Luis Eduardo González Cepeda. 

Advirtió que más de doscientos cultivos en México serían impactados de forma considerable; además de que el agricultor tendría que buscar alternativas, pero éstas son mucho más caras. Dio como ejemplo, el caso de los aguacateros en el control de plagas y enfermedades, incluida la maleza, pues se incrementaría tres veces para ese cultivo. 

“En el caso del maíz, el costo sería mucho más grave, porque el agricultor promedio de México gasta entre mil 700 a dos mil pesos en el ciclo de cultivo, el costo se elevaría entre 2 mil 500 a 3 mil pesos”. Inclusive, González Cepeda criticó de que, por sí, “el maíz no es negocio para muchos y con la prohibición de los plaguicidas se acabaría con el interés de los productores para seguir sembrando este cultivo básico para la dieta de los mexicanos”, advirtió. 

El presidente de la UMFFAAC -por medio de un comunicado-, dijo que los agricultores han pasado por condiciones muy complicadas: el incremento en el precio de los fertilizantes, la sequía en algunas zonas del país, la inflación y, ahora quieren asestar un golpe más con la eliminación de sustancias necesarias para que los plaguicidas funcionen eficientemente. “Esta decisión afectaría a los agricultores y a la mesa de todos los mexicanos porque aumentarían los costos de producción y, con ello, el precio de los alimentos, sentenció. 

Por otra parte, cabe recordar que, en un anterior artículo, dirigentes agrarios advirtieron de otros productores, quienes dieron cuenta de cómo actúa en nuestro país la delincuencia organizada contra la sociedad rural campesina. 

Afirmaron que se da todos los días; esto es: despojo de la tierra, robo de ganado y de cosechas; cobro al proceso de comercialización y al derecho de piso de parcelas con alto valor de sus productos; secuestro, la desaparición de dirigentes campesinos, entre otros delitos más por parte del crimen organizado que controla prácticamente todo México.  

Correo: guillermo.pumageneracion1979@gmail.com